Se trata de una infraestructura estratégica para el desarrollo de semiconductores en Europa, impulsada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, con una inversión inicial de 190 millones de euros destinada a la ejecución de las obras.
La licitación, ya publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea, permanecerá abierta hasta el 12 de marzo de 2026 tras su difusión en el portal de contratación del sector público. El inicio de las obras se enmarca en el PERTE Chip, el proyecto estratégico del Gobierno para reforzar la autonomía tecnológica en microelectrónica y semiconductores. Además, la iniciativa cuenta con una financiación global comprometida de 500 millones de euros y con la colaboración de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga y la coordinación técnica de la empresa pública INECO.
Según ha explicado el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, se trata de “una iniciativa clave para el progreso de España y Europa”, al contribuir al desarrollo territorial, a la generación de empleo cualificado y a la consolidación de infraestructuras científicas avanzadas. En este sentido, el proyecto se concibe como una palanca para atraer talento, impulsar la investigación aplicada y fortalecer la competitividad industrial.
El futuro centro será la primera instalación de la Fundación IMEC ubicada fuera de Bélgica y la primera infraestructura avanzada de investigación y desarrollo en semiconductores de 300 milímetros en España. El complejo incluirá hasta 2.000 metros cuadrados de sala blanca, más de 60 herramientas de procesado de última generación y amplios espacios dedicados al prototipado y a la investigación.
Estas capacidades permitirán el desarrollo de nuevos prototipos de microchips de próxima generación, con aplicaciones en sectores estratégicos como la medicina, la fotónica, la computación cuántica y otras industrias de alto valor añadido. De este modo, España se integrará en las fases más avanzadas de la cadena de valor de los semiconductores, un ámbito considerado crítico para la soberanía digital europea.
El proyecto también aspira a movilizar recursos financieros y a dinamizar los ecosistemas regionales de innovación vinculados a la microelectrónica
El centro de IMEC en Málaga está llamado a convertirse en un nodo de referencia para el ecosistema de innovación nacional y europeo. Asimismo, contribuirá a incrementar la inversión en I+D, a reforzar la colaboración con universidades y centros de investigación y a facilitar el apoyo a startups especializadas en tecnologías profundas. En este contexto, el proyecto también aspira a movilizar recursos financieros y a dinamizar los ecosistemas regionales de innovación vinculados a la microelectrónica.
Además, la presencia de IMEC favorecerá la transferencia de conocimiento entre el ámbito científico y el industrial, un factor clave para acelerar la llegada al mercado de soluciones tecnológicas avanzadas. Esta interacción resulta especialmente relevante en un momento marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro globales y por la necesidad de reducir dependencias externas en componentes críticos.