Oppo lleva varias generaciones afinando su propuesta en la gama alta, y con este X9 Pro se nota una idea muy clara detrás del producto. No es solo una evolución continuista del Find X8 Pro, sino un terminal que refuerza aquellos aspectos donde la marca sabe que puede marcar diferencias reales: cámara, autonomía y una experiencia diaria sólida, sin estridencias ni artificios.
Tras varios meses de análisis, la sensación es clara: estamos ante uno de los móviles más equilibrados y consistentes, con una cámara que vuelve a colocarse entre las mejores del mercado y una batería que responde como se espera de un flagship moderno. No es perfecto, pero sí muy fácil de recomendar dentro de su segmento.
El Oppo Find X9 Pro apuesta por un diseño reconocible, continuista y claramente enfocado al público premium. El gran módulo circular de cámaras al que estábamos acostumbrados en generaciones anteriores desaparece para introducir un nuevo estilo con un módulo más discreto en formato cuadrado en la esquina superior izquierda de la trasera. Es un diseño que no busca pasar desapercibido, pero que evita el exceso: líneas limpias, acabados cuidados y una sensación de producto muy bien rematado.
En mano, el teléfono transmite solidez desde el primer momento. Sus dimensiones (aproximadamente 16,12x7,64x0,82 cm) y un peso de 224 gramos dejan claro que no estamos ante un dispositivo ligero, pero sí ante uno muy bien equilibrado. No resulta incómodo en el uso diario, aunque se nota que es un móvil grande, pensado más para disfrutar contenido y fotografía que para manejar con una sola mano durante horas.
La trasera utiliza un acabado mate de cristal con tratamiento antihuellas que funciona realmente bien. El tacto es agradable, aporta agarre y evita ese aspecto sucio que tantos móviles brillantes arrastran tras unos minutos de uso. El marco metálico, ligeramente curvado, ayuda a mejorar la ergonomía y refuerza la sensación de calidad en todo el conjunto.
En cuanto a la botonadura, OPPO mantiene una disposición clásica y bien resuelta. Los botones de volumen y encendido están firmes, bien posicionados y con un recorrido preciso. En el borde inferior encontramos el puerto USB tipo C, el altavoz principal y la bandeja SIM, mientras que la parte superior queda más limpia, reservada para micrófonos auxiliares. El conjunto se completa con certificación IP69, garantizando resistencia al agua y al polvo, algo ya imprescindible en este nivel de precio. En el lateral superarior izquierdo encontramos un botón de acción que sustituye al icónico Alert Slider que teníamos en la anterior generación y ahora encontramos un Snap Key y podemos darle diferentes funciones.
El módulo de cámaras, aunque voluminoso, está bien integrado y se ha convertido en una seña de identidad de la serie Find. Más allá de lo estético, su tamaño anticipa lo que Oppo quiere dejar claro desde el primer vistazo: este es un móvil que se toma la fotografía muy en serio.
El Oppo Find X9 Pro monta un panel AMOLED LTPO de 6,78 pulgadas que vuelve a situarse entre lo mejor de la gama alta actual. La resolución 1,5K y la tasa de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz ofrecen una combinación excelente de nitidez y fluidez, con una gestión inteligente que ajusta el refresco según el contenido para optimizar el consumo energético. En el uso diario, desplazarse por el sistema, navegar o jugar resulta especialmente suave, sin saltos ni inconsistencias.
Uno de los puntos más destacados es el brillo. Oppo ha afinado mucho este apartado y el panel alcanza picos muy elevados (3.600 nits), lo que se traduce en una visibilidad sobresaliente incluso bajo luz solar directa. Los colores son vivos pero bien calibrados, con un contraste profundo y negros muy sólidos, sin caer en la sobresaturación artificial que a veces encontramos en otros fabricantes. Además, el soporte para HDR10+ y Dolby Vision refuerza la experiencia en plataformas de streaming, donde el teléfono se defiende como un auténtico reproductor multimedia de bolsillo.
En cuanto a comodidad visual, el Find X9 Pro incorpora atenuación PWM de alta frecuencia, lo que reduce la fatiga ocular en sesiones prolongadas, especialmente por la noche. El panel está ligeramente curvado en los laterales, un detalle que mejora la estética y la sensación de inmersión, aunque puede no ser del gusto de todos.
En su interior, el Oppo Find X9 Pro monta el MediaTek Dimensity 9500, un procesador que confirma la madurez de MediaTek en la gama más alta: potencia bruta y una gestión energética y térmica muy bien afinada. En el uso diario, el teléfono se mueve con absoluta soltura en cualquier escenario: multitarea intensiva, edición de fotos, juegos exigentes o sesiones prolongadas de cámara, sin caídas de rendimiento ni calentamientos preocupantes.
A este corazón se suma una configuración de 16 GB de memoria RAM LPDDR5X y 512GB almacenamiento interno UFS 4.0, lo que garantiza velocidades muy altas tanto en carga de aplicaciones como en transferencia de archivos. La sensación constante es de fluidez total: todo se abre de forma inmediata, el sistema mantiene apps en segundo plano sin cerrarlas agresivamente y siempre parece haber margen extra de potencia disponible, incluso en los momentos más exigentes. Sin embargo, en usos muy intensivos, especialmente sesiones largas de cámara o juegos exigentes, la trasera puede llegar a calentarse ligeramente, sin ser preocupante pero sí perceptible.
El sistema operativo es ColorOS 16, basado en Android 16, y se encuentra en uno de sus momentos más maduros. Oppo ha conseguido una interfaz muy estable, visualmente cuidada y con animaciones suaves, sin caer en el exceso de personalización. Hay funciones propias, sí, pero están bien integradas y no entorpecen la experiencia. Ejemplo de ello es Mind Space, una herramienta (que comparte con OnePlus) pensada para organizar ideas, enlaces, capturas o notas rápidas directamente desde el sistema, que resulta especialmente útil para quienes usamos el móvil como centro de trabajo o creación de contenidos. A esto se suma una gestión muy afinada de permisos, notificaciones y consumo energético, con controles claros y poco intrusivos. Asimismo, sigue habiendo algunas aplicaciones de terceros preinstaladas que no deberían estar presentes en un terminal de este precio.
La inteligencia artificial juega un papel cada vez más relevante en el Find X9 Pro, aunque Oppo opta por un enfoque menos intrusivo. La IA se utiliza para optimizar el rendimiento, anticipar el uso de aplicaciones, mejorar la eficiencia energética y, sobre todo, potenciar el procesamiento fotográfico y de vídeo, algo que desarrollaremos más adelante.
En conectividad, el X9 Pro va sobrado. Cuenta con 5G, Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4, NFC y un sistema de posicionamiento muy preciso gracias al soporte multibanda.
El Find X9 Pro de Oppo apuesta por un sistema de cámaras traseras formado por tres sensores, todos ellos con un papel protagonista. El conjunto está encabezado por una cámara principal de 50MP con sensor de una pulgada de Sony, estabilización óptica y una óptica luminosa, acompañada por un teleobjetivo periscópico de 200MP con zoom óptico 3x y OIS, y un ultra gran angular también de 50 MP con un amplio campo de visión.
Además del trío principal, el Find X9 Pro incorpora una cámara True Color dedicada, encargada de analizar la iluminación y la temperatura de color de la escena. No captura imagen, pero ayuda a que el procesado sea más fiel, con tonos de piel más naturales y una mayor coherencia cromática entre lentes, especialmente en interiores y luz artificial.
La cámara principal es, sin duda, la joya del conjunto. El sensor de una pulgada marca diferencias desde el primer disparo, especialmente en escenas con poca luz o alto contraste. Las fotografías presentan un nivel de detalle muy alto, con un rango dinámico amplio y una gestión de luces y sombras muy natural. De día, el resultado es sobresaliente, pero es de noche donde realmente se aprecia el salto: menos ruido, colores más fieles y una iluminación que respeta la atmósfera real de la escena sin forzar artificialmente la imagen.
El teleobjetivo periscópico es otro de los grandes aciertos del Find X9 Pro. El zoom óptico 3x ofrece imágenes nítidas y con buena compresión de planos, ideales tanto para retratos como para fotografía urbana o de naturaleza. Incluso en ampliaciones intermedias, el nivel de detalle se mantiene alto y el procesado no introduce artefactos agresivos. Es una lente muy usable en el día a día y se comporta especialmente bien en condiciones de luz complicada gracias a la estabilización óptica.
El ultra gran angular completa el conjunto con un rendimiento más que notable. Ofrece un campo de visión amplio sin caer en deformaciones exageradas en los bordes, algo que no siempre se cumple en este tipo de lentes. La consistencia de color con respecto a la cámara principal es muy buena, lo que permite cambiar de lente sin que la imagen pierda coherencia. Además, su capacidad de enfoque cercano permite realizar fotografías tipo macro con resultados prácticos y bien definidos.
Más allá del hardware, la experiencia fotográfica está muy apoyada por el software y la colaboración con Hasselblad. La app de cámara es completa pero clara, con modos bien organizados y ajustes avanzados accesibles sin saturar al usuario. El procesado hace uso intensivo de inteligencia artificial para optimizar color, nitidez y reducción de ruido, pero lo hace con bastante criterio. El resultado son imágenes con un tratamiento más fotográfico y menos “computacional” que en otros rivales, algo que se agradece especialmente en retrato y escenas nocturnas. Además, cuenta con un botón háptico de fotografía propio en el lateral derecho que permite controlar el zoom o el disparo de cámara, entre otras acciones.
La cámara frontal, de 50 megapíxeles, cumple con nota. Ofrece selfies nítidos, con buen detalle y un tratamiento de piel natural, lejos de filtros agresivos. El modo retrato recorta con precisión y el rendimiento en interiores es sólido, incluso con iluminación complicada. En vídeo, la cámara frontal también responde bien, con una imagen estable y una exposición equilibrada para videollamadas o contenido en redes.
En vídeo, el Oppo Find X9 Pro mantiene un nivel muy alto. Graba en 4K hasta 60 fps, con una estabilización eficaz y transiciones de luz suaves. El rango dinámico es amplio, los colores se mantienen coherentes entre lentes y el enfoque es rápido y fiable. El teleobjetivo aporta un plus en grabaciones de eventos o escenas lejanas, y aunque no es el móvil más cinematográfico del mercado, sí ofrece una experiencia de vídeo muy completa y consistente, a la altura de un flagship centrado en la imagen. Aunque el nivel es muy alto, en grabación de vídeo Oppo sigue un paso por detrás de rivales como Apple en consistencia absoluta y flujo de trabajo profesional.
El Oppo Find X9 Pro incorpora una batería de 7.500 mAh, una cifra muy poco habitual en la gama alta y que se nota claramente en el uso diario. La autonomía es uno de los grandes puntos fuertes del dispositivo: con un uso normal-alto es fácil completar dos días de uso sin pasar por el cargador, y en jornadas exigentes, con cámara, redes sociales, navegación y algo de vídeo, llega con holgura al final del día. La combinación del Dimensity 9400 con ColorOS 16 gestiona bien el consumo y evita drenajes innecesarios en segundo plano.
En carga, Oppo apuesta por un enfoque algo más conservador pero equilibrado. El Find X9 Pro admite carga rápida por cable de hasta 80W, suficiente para recuperar gran parte de la batería en poco tiempo sin comprometer la salud a largo plazo. A esto se suma carga inalámbrica de 50W y carga inalámbrica inversa de 10W.
El Oppo Find X9 Pro es un flagship muy bien construido, que apuesta por la consistencia y la experiencia real por encima del efecto sorpresa. No pretende reinventar el smartphone, pero sí perfeccionar aquello que ya funciona, y en ese sentido cumple con nota. Pantalla, rendimiento y diseño están al nivel que se espera en la gama más alta, sin puntos débiles claros en el uso diario.
La cámara es, sin duda, su mayor argumento. El sensor principal de una pulgada, el teleobjetivo periscópico de 200 MP y el trabajo conjunto con Hasselblad forman un sistema fotográfico sobresaliente, especialmente fiable en situaciones complejas, como los conciertos que hemos podido poner a prueba en casos como la final de Operación Triunfo 2025. El tratamiento del color es natural, el rango dinámico está muy bien controlado y el conjunto transmite una sensación claramente más “fotográfica” que computacional, algo que no todos los rivales consiguen.
La batería de 7.500 mAh refuerza esa idea de producto bien pensado. La autonomía es excelente y permite olvidarse del cargador durante dos días con facilidad, incluso con un uso exigente. La carga rápida de 80 W y la carga inalámbrica completan un apartado muy equilibrado, aunque sin buscar cifras extremas que comprometan la durabilidad.
Es un móvil casi perfecto. Su tamaño y peso pueden no encajar con todos los usuarios, el software aún arrastra algo de bloatware y, aunque el vídeo es muy sólido, no lidera con claridad frente a los mejores del sector. Aun así, Oppo Find X9 Pro se sitúa con autoridad entre los grandes de la gama alta y justifica su posición como uno de los terminales más completos y recomendables del año.
Nota: 9,5/10
Lo mejor: cámara y autonomía
Lo peor: tamaño grande y precio elevado