Amazfit continúa reforzando su apuesta por un ecosistema deportivo cada vez más completo. La compañía ha anunciado la incorporación de casi 20 nuevas miniaplicaciones a su plataforma Zepp, elevando así el total disponible a más de 400 herramientas pensadas para acompañar tanto a quienes entrenan por bienestar como a atletas con un perfil más avanzado.
Estas nuevas miniaplicaciones, ya disponibles en la app Zepp y compatibles con relojes como Active Max, Balance 2 y T-Rex 3 Pro, amplían las posibilidades de seguimiento del entrenamiento y la recuperación. Además, incorporan funciones prácticas orientadas al uso real, como la estimación de la batería restante durante entrenamientos largos o planes personalizados para adaptarse a cambios de huso horario.
Entre las incorporaciones más destacadas se encuentran GRun for Amazfit y Biometric Anomaly Detector, dos propuestas que apuntan directamente a una lectura más precisa del rendimiento físico.
Por un lado, GRun for Amazfit permite visualizar hasta nueve métricas en pantalla de forma simultánea y analizar más de 50 parámetros distintos durante una carrera. Entre ellos, destaca la estimación de la hora de llegada a meta, que se actualiza en tiempo real. Además, el usuario puede personalizar el tamaño y el color de las fuentes, lo que facilita una lectura rápida y adaptada a cada tipo de entrenamiento.
Por otro, Biometric Anomaly Detector introduce un enfoque preventivo. La miniaplicación analiza los datos de entrenamiento y recuperación para crear un patrón de referencia individual. A partir de ahí, y en combinación con el índice de alerta temprana Anomaly Index, puede detectar señales de posible sobrecarga física, como indicios de sobreentrenamiento o los primeros signos de infección. Se trata, no obstante, de una herramienta analítica que no sustituye a un diagnóstico médico.
Instalar estas nuevas miniaplicaciones resulta sencillo e intuitivo desde la app Zepp. El límite lo marca el almacenamiento interno de cada reloj: Active Max cuenta con 4 GB, mientras que Balance 2 y T-Rex 3 Pro ofrecen hasta 32 GB, lo que permite descargar al menos medio centenar de miniaplicaciones sin comprometer el funcionamiento del dispositivo.
Dentro del ecosistema Zepp también hay espacio para usuarios que se inician en el ejercicio físico o que buscan mejorar su bienestar general. En este sentido, Amazfit ofrece aplicaciones centradas en entrenamientos guiados, como pilates, yoga, el clásico entrenamiento de siete minutos o rutinas breves de estiramientos para cuello y hombros.
Asimismo, se incluyen herramientas de evaluación física, como la prueba Cooper VO₂Max, que analiza el rendimiento durante una carrera de 12 minutos y ofrece métricas como ritmo, distancia o variabilidad de la frecuencia cardíaca. A ello se suman aplicaciones de análisis corporal y eficiencia deportiva, como Running Economy o Burning Monitor, orientadas a comprender mejor el impacto del ejercicio en el cuerpo.
Para quienes entrenan con mayor intensidad, especialmente con modelos como Balance 2 o T-Rex 3 Pro, el ecosistema Amazfit incorpora extensiones más especializadas. Entre ellas destacan aplicaciones pensadas para entrenamientos largos al aire libre, como el Asistente de batería, que estima la autonomía restante según el consumo real, u Oximetría de montaña, que muestra datos clave durante ascensos y expediciones.
Además, herramientas como Intervals.icu permiten planificar entrenamientos complejos y visualizar gráficos avanzados que ayudan a interpretar la adaptación fisiológica al esfuerzo. En paralelo, Jet Lag Manager se dirige a atletas que compiten en otros países, generando planes personalizados para ajustar el ritmo circadiano antes y después de un viaje.
En los últimos años, Amazfit ha mantenido un ritmo de incorporación de hasta 60 miniaplicaciones anuales, una tendencia que la compañía prevé mantener en 2026. Parte de este crecimiento está impulsado por iniciativas como el Zepp OS Global Online Hackathon, orientadas a ampliar las posibilidades del sistema operativo.
El objetivo, según la marca, sigue siendo claro: ofrecer soluciones que acompañen al usuario no solo durante el entrenamiento, sino también en la recuperación y en la vida cotidiana. En ese camino, Amazfit continúa diferenciándose por un ecosistema que evoluciona de forma constante y que busca adaptarse a perfiles muy distintos, desde quienes se mueven por salud hasta quienes entrenan con objetivos competitivos.