En pleno Día de San Valentín, cuando el foco suele estar en flores, cenas románticas y declaraciones de amor, un estudio pone el acento en otro terreno cada vez más relevante en las relaciones: el digital. Según una encuesta de Sharesub, el 70% de los españoles asegura haber cambiado sus contraseñas tras una discusión o ruptura, evidenciando que el “amor digital” también tiene fecha de caducidad.
El informe, elaborado con motivo del 14 de febrero, analiza hasta qué punto las parejas están dispuestas a compartir suscripciones y accesos. Los datos muestran que más del 80% de las parejas en España comparte alguna suscripción, especialmente plataformas de ‘streaming’. Sin embargo, el romanticismo no es siempre la razón principal: el 61,19% admite que lo hace principalmente para ahorrar, y casi cuatro de cada diez reconoce haber discutido por el uso compartido de cuentas.
La huella digital de las relaciones no desaparece tan fácilmente. De hecho, el 74,8% de los españoles reconoce haber compartido alguna vez una suscripción con un ex. Cuando se trata de la pareja actual, casi la mitad interpreta ese vínculo digital como una señal de que la etapa anterior no está completamente cerrada, mientras que un porcentaje similar lo considera algo práctico sin mayor carga emocional.
Eso sí, cuando la relación se rompe, el entorno digital se convierte en un frente más. Siete de cada diez personas afirma haber eliminado el acceso a suscripciones compartidas tras una ruptura, y la mitad reconoce sentirse incómoda ante la idea de que otra persona siga teniendo acceso a sus cuentas.
Las diferencias entre hombres y mujeres también son significativas. Mientras que cuatro de cada diez mujeres mantiene el acceso a alguna suscripción incluso después de la ruptura, solo el 12,77% de los hombres hace lo mismo.
La privacidad emerge como un factor clave en el llamado amor digital. Entre quienes prefieren no compartir sus cuentas, el 43,9% considera que sus suscripciones forman parte de su “jardín secreto”, mientras que el 29,27% evita compartirlas por miedo a que afecte a su perfil o a su privacidad digital. Esta preocupación es más acusada entre los hombres que entre las mujeres.
Para Jean Brice, CEO de Sharesub, estos resultados reflejan cómo han cambiado las dinámicas de pareja en la era tecnológica. Según explica, “las relaciones no solo se expresan a través de gestos tradicionales, sino también en la forma en que gestionamos nuestras suscripciones, contraseñas y el uso compartido de servicios digitales”.
En este San Valentín, queda claro que el amor ya no se mide solo en cartas o regalos, sino también en quién tiene acceso a tu cuenta de ‘streaming’… y en quién deja de tenerlo cuando la historia llega a su fin.