Uno de los principales mensajes ha sido la palabra regulación de la mano de Sam Altman, CEO de OpenAI, quien ha defendido la necesidad de establecer marcos regulatorios internacionales para el desarrollo de la inteligencia artificial avanzada. El directivo ha subrayado que el mundo necesita con urgencia normas claras que permitan aprovechar el potencial de la tecnología.
Asimismo, tanto Sam Altman como Dario Amodei, director de Anthropic, han defendido que la inteligencia artificial está evolucionando a un ritmo acelerado y que la coordinación entre gobiernos será importante para evitar problemas de seguridad, competitividad y acceso a información.
Sin embargo, estas declaraciones llegan tras un tenso momento vivido entre ambos dónde decidieron no darse la mano durante la foto de los principales ponentes del evento, algo que no sorprendió a los asistentes teniendo en cuenta la gran competencia que están viviendo ChatGPT y Claude entre ellos.
Al mismo tiempo, se enmarcan en un contexto de creciente presión política sobre las grandes compañías tecnológicas para asumir mayor responsabilidad en sus acciones y el tratamiento de la información.
La cumbre también ha puesto de relieve la intensificación de la carrera tecnológica entre Estados Unidos, Europa y Asia. La inteligencia artificial se consolida como uno de los principales vectores estratégicos del siglo XXI, con implicaciones económicas, militares y sociales. En este contexto, India busca posicionarse como un actor clave. El país aspira a convertirse en un centro de desarrollo y regulación responsable de IA.
"La IA se ha convertido en un gran campo de competencia estratégica y las grandes tecnológicas se han hecho aún más grandes"
Durante la cumbre, también se ha debatido sobre el enfoque regulatorio europeo, especialmente tras la implementación de la Ley de IA en la Unión Europea. Algunos líderes, como Emmanuel Macron, presidente de Francia, han defendido la necesidad de armonizar normativas para evitar fragmentación, declarando que "la IA se ha convertido en un gran campo de competencia estratégica y las grandes tecnológicas se han hecho aún más grandes", mientras que otros líderes globales han advertido del riesgo de que una regulación excesiva frene la innovación.
La tensión entre competitividad y supervisión ha sido uno de los temas recurrentes, con posturas que oscilan entre una regulación proactiva y un modelo más flexible orientado al crecimiento.
Según ha afirmado el primer ministro indio, Narendra Modi, la India se perfila como un mercado clave en la inteligencia artificial, algo que también ha señalado Dario Amodei, tanto por volumen de usuarios como por capacidad de desarrollo tecnológico, además de situarse como un eje estratégico entre Asia y Occidente.
Finalmente, se ha destacado la importancia de hacer uso de la IA como una herramienta para “el bien común global” y promoviendo un uso responsable de una tecnología compartida que concentra un enorme potencial tanto a nivel económico y tecnológico, como en ámbitos sociales, educativos y de desarrollo sostenible.