Llegué a la Clean+Wash de rebote. En realidad, quería probar la nueva generación de fregona y de aspirador de Dyson. Pero todavía ni la PencilVac Flufficones (no me he inventado el nombre) ni la PencilWash estaban disponibles. Así que, desde Dyson, me la propusieron. Y, para esto, soy muy fácil. Dije que sí, claro.
Así que, manos a la obra. El montaje de la aspiradora-fregona es muy sencillo: encajar tres piezas, buscar un enchufe y dejar que se cargue de energía. El segundo paso es tan complicado como llenar el depósito de agua limpia hasta la raya. Bueno, un poco menos, porque en la caja se incluye un bote de detergente compatible. El tercer paso, descolgar la Clean+Wash de la cuna de carga y comenzar la rutina de limpieza.
(Antes de empezar a recorrer salas a los mandos, es interesante ver cómo Dyson está introduciendo poco a poco consumibles. Ahora es un detergente para el suelo que no daña los conductos de la máquina ni los suelos, pero también se está introduciendo en el sector de belleza y de cuidado capilar con productos consumibles).
Al principio, parece un poco grande y pesada, aunque Dyson dice que es la fregona eléctrica más ligera del mercado hasta la fecha. De hecho, pesa unos cuatro kilos y medio contando con el agua del depósito. El aparato en sí son 3,82 kilos y lleva tres cuartos de litro de agua con detergente.
Tiene una altura cómoda para manejarla, un poco más de un metro de alto, pero lo más voluminoso es la plataforma de limpieza: casi 25 por 30 centímetros (244 x 280 mm) y un grosor de más de diez centímetros. El tamaño de este cabezal, en el que está el cepillo motorizado y además el depósito de agua sucia (con una capacidad de medio litro), ya nos da la pista de que no va a ser especialmente manejable en ambientes un tanto recargados. Digamos que es aconsejable para espacios amplios y despejados. Eso sí, el tubo y el depósito de agua limpia están montados de tal forma que se abaten totalmente y se puede limpiar por debajo de muebles con un espacio de unos 13 centímetros de altura.
Continuando con el cepillo, compuesto por 84.000 filamentos que absorben la suciedad, ya sea seca o húmeda, está montado de tal forma que va limpiándose y humedeciéndose conforme rota. La idea es que, al mantener limpio el cepillo, el fregado del suelo se realice siempre con agua y cepillo limpios.
Además, se va peinando para que los residuos más grandes no lleguen a pasar al depósito de líquido sucio. En su camino, recoge migas, pelos largos, cortos, líquidos derramados… Y, si bien el cabezal es voluminoso, tiene a su favor que está motorizado. Una vez apoyado en el suelo, no hay que realizar ningún esfuerzo; se mueve él solo, únicamente hay que dirigirlo.
El tipo de rodillo también da otra pista: no es para alfombras ni moquetas; está diseñado para suelos duros: cerámicos, mármoles, maderas selladas… y, además, deben ser regulares para que la limpieza sea homogénea y también para no dejar pequeños charcos. En suelos de tipo artesanal o con zonas un poco resaltadas, el Clean+Wash tiende a dejar pequeños charcos y algún reguerillo de humedad. Si se dan las dos recomendaciones (suelo liso y duro), en un minuto estará listo para pisarse.
El sistema que ha empleado Dyson en la Clean+Wash, tanto al separar los depósitos de agua limpia y sucia y la recogida de la suciedad mediante el cepillo y el agua, permite olvidarse de filtros y de bolsas. No hay que comprar recambios ni limpiar los filtros. Pero...
Siempre hay algún pero. Pero sí hay que hacer un proceso de limpieza más complejo que el de la fregona después de cada uso. Es cierto que, cuando se deja en la cuna de carga tras el trabajo, se activa la limpieza del cepillo. Ojo, porque consumirá un depósito entero, así que hay que rellenarlo antes de activarlo y vaciar el del agua sucia. Este ciclo de limpieza dura alrededor de media hora: enjuaga todo el sistema y procede a secar el rodillo para evitar los malos olores y la concentración de bacterias en el ambiente húmedo. Para ello, crea un chorro de aire a 85 grados centígrados mientras gira. Es ruidoso. No conviene limpiarlo al ir a acostarse…
Si el autolavado se encarga de limpiar el cepillo, el vaciado del depósito del agua sucia y la limpieza de la bandeja y los peines del cabezal se tienen que hacer manualmente.
El Clean+Wash se maneja con un par de botones y cuenta con una pantalla en la que se indica el modo de limpieza: hay cuatro en función de la potencia, con un modo Max para las manchas incrustadas, el tiempo restante de la autolimpieza…
La carga completa de batería le da una autonomía de 70 minutos y el depósito de tres cuartos de litro permitiría una superficie máxima de 350 metros cuadrados. Siempre que se use el modo más eco.
Ya al principio del texto hablábamos de que Dyson no es una marca barata. Nunca lo ha sido y la investigación constante cuesta su dinero. Así que, si tu casa es amplia, con espacios suficientemente despejados y con suelos duros y lisos, puedes hacerte con un sistema de aspirado y fregado como esta Clean+Wash por 499 euros.