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OpenAI levanta 122.000 millones para redefinir el negocio de la infraestructura de IA

Sam Altman, CEO y cofundador de Open AI, durante un encuentro en el Foro Económico Mundial 2024 (Foto: World Economic Forum / Benedikt von Loebell).
Antonio Rodríguez | Miércoles 01 de abril de 2026
OpenAI ha cerrado la mayor ronda de financiación privada registrada hasta la fecha, con 122.000 millones de dólares comprometidos y una valoración que ya alcanza los 852.000 millones.

La operación, liderada por Amazon, Nvidia y SoftBank, marca un punto de inflexión en el desarrollo de la inteligencia artificial, tanto por su volumen como por la naturaleza de los inversores implicados. En concreto, Amazon ha aportado 50.000 millones de dólares, Nvidia y SoftBank han comprometido 30.000 millones cada uno. En conjunto, estos tres inversores concentran la mayor parte del capital levantado.

En este sentido, la singularidad de la operación radica en que los principales financiadores son, al mismo tiempo, proveedores estratégicos de OpenAI. Amazon refuerza su posición como socio cloud, mientras Nvidia consolida su papel como suministrador de GPUs. SoftBank, por su parte, participa con una inversión parcialmente respaldada por un préstamo puente de 40.000 millones.

Además, OpenAI ha ampliado su compromiso de gasto en infraestructura con Amazon Web Services hasta los 100.000 millones de dólares, lo que refuerza el carácter circular de la operación. El capital invertido regresa a los propios inversores en forma de contratos tecnológicos. Asimismo, la ronda ha incorporado por primera vez a inversores minoristas, que han aportado más de 3.000 millones de dólares a través de entidades financieras.

Crecimiento acelerado con pérdidas estructurales

OpenAI atraviesa una fase de expansión sin precedentes. La compañía genera actualmente 2.000 millones de dólares mensuales, lo que equivale a unos 24.000 millones anuales. Este crecimiento se apoya en la rápida adopción de sus productos, especialmente ChatGPT, que ya supera los 900 millones de usuarios semanales y cuenta con más de 50 millones de suscriptores.

Las estimaciones internas apuntan a que los 122.000 millones proporcionan entre 18 y 24 meses de margen antes de una nueva ronda de capital

Sin embargo, este avance convive con una estructura de costes extremadamente elevada. La empresa prevé pérdidas de 14.000 millones de dólares en el ejercicio actual, impulsadas por el gasto intensivo en computación y desarrollo de modelos. En este contexto, la financiación no responde únicamente a una estrategia de expansión, también cubre necesidades operativas. Las estimaciones internas apuntan a que los 122.000 millones proporcionan entre 18 y 24 meses de margen antes de una nueva ronda de capital.

Además, el consumo de recursos es especialmente significativo. El negocio de OpenAI requiere una infraestructura de alto rendimiento basada en GPUs, lo que incrementa el coste de cada iteración tecnológica. Este factor explica la presión constante sobre su flujo de caja.

La estrategia de OpenAI se apoya en un principio clave: el acceso a capacidad de cómputo como ventaja estructural. La compañía ha construido un ecosistema que integra cloud, chips y centros de datos, con el objetivo de escalar sus modelos de forma sostenida. En este sentido, Nvidia se mantiene como el pilar central de su infraestructura, ya que tanto el entrenamiento como la inferencia dependen en gran medida de sus GPUs. Asimismo, OpenAI diversifica su base tecnológica mediante acuerdos con múltiples proveedores cloud, entre ellos Microsoft, Oracle y Google Cloud.

Además, la empresa desarrolla una estrategia de integración vertical que abarca desde el hardware hasta el software, permitiendo optimizar costes por unidad de computación y mejorar la eficiencia en el despliegue de modelos. De este modo, OpenAI articula un modelo de crecimiento basado en un ciclo continuo: mayor capacidad de cómputo permite modelos más avanzados, lo que impulsa la adopción, incrementa los ingresos y justifica nuevas inversiones en infraestructura.

Condiciones financieras

Sin embargo, parte de la inversión de Amazon, en concreto 35.000 millones de dólares, queda condicionada a que OpenAI alcance determinados hitos, como una salida a bolsa o avances significativos hacia la inteligencia artificial general antes de 2028.

Este tipo de cláusulas introduce un componente adicional de presión sobre la compañía, que deberá demostrar su capacidad para transformar su crecimiento en rentabilidad. La valoración actual, que implica un múltiplo cercano a 35 veces ingresos, refuerza esta exigencia.

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