Ciberseguridad

El FBI advierte del riesgo de apps móviles que pueden acceder a tus datos sin que las uses

(Foto: Depositphotos).
Federica Estrella | Lunes 06 de abril de 2026

El móvil se ha convertido en una extensión de la vida diaria, pero también en una fuente constante de datos. En este contexto, el FBI ha lanzado una advertencia que va más allá de lo habitual: no solo quienes descargan ciertas aplicaciones pueden estar en riesgo, sino también las personas de su entorno.



En este sentido, la agencia explica que algunas apps pueden acceder a la información almacenada en los dispositivos, incluidas las listas de contactos. Esto significa que datos como nombres, teléfonos o correos electrónicos pueden terminar almacenados sin que el usuario afectado haya instalado nunca esa aplicación. Basta con que alguien cercano le haya dado permisos.

Además, el organismo advierte de que, una vez concedido el acceso, algunas aplicaciones no se limitan a funcionar dentro de sus propias funciones. Pueden seguir recopilando información en segundo plano, incluso cuando no se están utilizando, accediendo a diferentes áreas del dispositivo sin que el usuario sea plenamente consciente.

Por otro lado, preocupa especialmente el destino de esos datos. En algunos casos, la información recopilada puede almacenarse en servidores en el extranjero, en entornos donde la legislación permite el acceso por parte de autoridades gubernamentales. Este punto lleva años generando debate, especialmente en relación con aplicaciones vinculadas a empresas extranjeras.

En esta línea, aunque el FBI no señala nombres concretos, el aviso llega en un contexto marcado por el escrutinio a plataformas muy populares. El foco ya no está solo en una aplicación concreta, sino en un modelo más amplio en el que los datos personales pueden circular con más facilidad de la que el usuario imagina.

Asimismo, la agencia también apunta a algunas señales que pueden levantar sospechas. Un consumo de batería inusual, un uso elevado de datos o movimientos extraños en cuentas pueden indicar que una app está haciendo más de lo que debería.

Ante este escenario, el FBI insiste en algo bastante básico pero que muchas veces se pasa por alto: revisar qué permisos se conceden y a quién. Limitar accesos, descargar solo desde tiendas oficiales y comprobar regularmente la configuración del dispositivo puede marcar la diferencia.

En definitiva, la advertencia pone sobre la mesa una idea incómoda pero real: en el entorno digital actual, tus datos no dependen solo de lo que tú haces con tu móvil, sino también de lo que hacen los demás.

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