Dyson ha presentado su primer ventilador de mano, el HushJet Mini Cool, un dispositivo compacto con el que la compañía traslada su experiencia en control del flujo de aire a un formato pensado para el día a día. Ligero y versátil, el nuevo modelo se adapta a distintos usos, ya sea en la mano, sobre una superficie o colgado, con el objetivo de ofrecer refrigeración en cualquier contexto.
Con un peso de 212 gramos y una autonomía de hasta 6 horas, el dispositivo está diseñado para acompañar al usuario en entornos cotidianos, desde trayectos urbanos hasta actividades al aire libre. En este sentido, incorpora un motor sin escobillas capaz de alcanzar las 65.000 revoluciones por minuto, lo que permite generar un flujo de aire de hasta 25 m/s. Además, cuenta con cinco niveles de velocidad y un modo Boost para situaciones en las que se requiere una mayor intensidad.
Según ha explicado Jake Dyson, ingeniero jefe de la compañía, este lanzamiento es el resultado de años de trabajo en torno al control del aire. El directivo ha señalado que “HushJet Mini Cool representa la culminación de ese desarrollo, al concentrar potencia y precisión en un dispositivo de mano pensado para una vida dinámica”.
Uno de los elementos clave del producto es la tecnología HushJet, que dirige el flujo de aire de forma más focalizada y reduce las turbulencias. De este modo, no solo mejora la eficiencia, sino que también minimiza el ruido, eliminando frecuencias agudas y ofreciendo una experiencia más silenciosa. En la práctica, esto permite utilizar el ventilador en distintos entornos sin generar molestias.
Por otro lado, Dyson ha cuidado especialmente el diseño y los acabados, siguiendo su línea habitual. Tal y como ha explicado Holly Holmes, ingeniera de materiales y acabados, la intención ha sido crear un producto que conecte también a nivel emocional, combinando tonos y contrastes que transmitan desde energía hasta calma. El dispositivo estará disponible en tres variantes: Ink, Cobalt, Carnelian, Sky y Stone, y Blush.
Además, el ventilador incluye accesorios pensados para facilitar su uso diario, como un cordón para el cuello, base de carga, cable USB-C y una bolsa de transporte. A esto se suman opciones adicionales, como soportes o clips, que permiten fijarlo en distintos elementos y ampliar sus posibilidades de uso.
Con un precio de 99 euros, Dyson introduce así una nueva categoría dentro de su catálogo, en la que combina portabilidad, diseño y tecnología. En un contexto donde el confort térmico se busca cada vez más fuera del hogar, la compañía apuesta por un formato que responde a esa necesidad sin renunciar a su enfoque en ingeniería y detalle.