El dispositivo, con una estética que combina una pantalla circular y un sistema mecánico capaz de orientarse hacia el usuario, se posiciona como un nodo central dentro de un ecosistema más amplio, en un estilo similar al AI Workmate Concept que Lenovo avanzó en el MWC Barcelona 2026.
Con esta propuesta, Samsung apuesta por una estrategia donde la inteligencia artificial se distribuye por múltiples dispositivos y actúa de forma coordinada. Esta aproximación se enmarca dentro de la exposición “Design is an Act of Love”, concebida como un laboratorio abierto que explora nuevas formas de interacción entre tecnología y vida cotidiana.
Hasta ahora, la evolución de la inteligencia artificial ha estado marcada por su integración en dispositivos personales, especialmente el smartphone. Sin embargo, Samsung plantea un salto hacia lo que podría definirse como IA ambiental o ubicua. En este modelo, la inteligencia no reside en un único dispositivo, sino que fluye entre diferentes elementos del hogar, desde televisores hasta electrodomésticos o sistemas de iluminación.
Project Luna actúa como interfaz física de esta capa digital. Su capacidad para moverse, interactuar y mostrar información en tiempo real permite materializar una inteligencia artificial que responde, anticipa y acompaña al usuario en distintos contextos. En los escenarios presentados, el dispositivo coordina funciones como la reproducción musical, recomendaciones o el control del entorno, integrándose con otros productos del ecosistema.
Esta visión conecta con la idea de un sistema unificado de IA que combina lo personal y lo compartido dentro del hogar, un enfoque que Samsung ya plantea como eje estratégico en su evolución tecnológica.
Más allá de la tecnología, Samsung sitúa el diseño como elemento clave para diferenciar su propuesta. La compañía defiende que, en un escenario donde la inteligencia artificial se convierte en una commodity, el valor reside en la experiencia que se construye alrededor de ella. En este sentido, Project Luna introduce una interacción más cercana a lo humano, tanto por su comportamiento como por su interfaz visual. La pantalla circular actúa como un elemento expresivo que puede funcionar como rostro, indicador o canal de comunicación, lo que permite generar una relación más emocional con el usuario.
El diseño debe reflejar la diversidad de la humanidad y crear experiencias relevantes y significativas en la vida cotidiana”
Esta filosofía se apoya en un enfoque de diseño centrado en las personas. “El diseño debe reflejar la diversidad de la humanidad y crear experiencias relevantes y significativas en la vida cotidiana”, ha explicado Mauro Porcini, responsable global de diseño de Samsung. De este modo, la inteligencia artificial se plantea como una herramienta funcional y un elemento capaz de adaptarse a diferentes estilos de vida.
La propuesta de Samsung no se limita a un único dispositivo. La exposición en Milán muestra un ecosistema donde múltiples productos interactúan de forma coordinada, creando experiencias dinámicas y contextuales. Desde pantallas que proyectan información solo cuando es necesaria hasta dispositivos que permanecen inactivos hasta que detectan una interacción relevante, el objetivo es reducir la fricción tecnológica.