Pruebas de Accesorios

Prueba del Ecovacs Winbot Mini 2

Pilar Bernat | Miércoles 22 de abril de 2026

Hay que ver la alegría que produce tener un nuevo mejor amigo y descubrir que da todo lo que tiene por y para ti. No es una experiencia muy frecuente, pero si tienes una casa con dobles ventanas y terraza acristalada, cuando el Ecovacs Winbot Mini 2 llega a tu vida, la vida tiene más luz (toda la que deriva de quitar la suciedad a las ventanas).



Actualmente, este pequeño robot limpiacristales se posiciona como el más compacto creado por la firma -que ya tiene un largo historial en este tipo de productos-; pues registra una reducción del 30% en grosor y un 37% en tamaño comparado con el modelo anterior, una hazaña de ingeniería que ECOVACS alcanza gracias a una estructura interna muy integrada que optimiza cada centímetro de espacio. Sorprende al utilizarlo como es capaz de limpiar en el espacio que hay entre un cristal y una mosquitera, por ejemplo.

Y es que su diseño innovador prescinde de parachoques con el fin de disminuir el tamaño total del cuerpo, e incorpora conductos de aire duales y un ventilador compacto aportan una ligereza superior al conjunto. Con un lado de apenas 215 milímetros y 55 milímetros de espesor, este equipo posee dimensiones perfectas para trabajar en ventanas estrechas y zonas habitualmente difíciles de alcanzar, además, el robot sortea obstáculos con agilidad mediante una arquitectura moderna y eficiente y todo sin sacrificar potencia gracias a su succión de 8000 Pa que garantiza una adherencia total y limpieza profunda. Su avanzada tecnología de detección de bordes lo hace apto para superficies sin marco como espejos, mientras que su eficiencia operativa le permite cubrir un área de 1 m2 en solo dos minutos y medio.

Como suele ocurrir, ver el Winbot mini 2 trabajando en exteriores te hace sentir cierto vértigo y una sensación continua de que se va a caer, pero el hecho cierto es que se agarra como una lapa, te avisa de que ha terminado y debes sujetarlo e incorpora 10 capas de seguridad para evitar accidentes. Mientras no lo apagas, el sistema de absorción no disminuye la presión; por no decir que lleva correa de seguridad, además del cable de corriente que debe de estar conectado durante el funcionamiento. ¿Y qué pasa si se va la luz? Pues que integra una protección contra apagones que permite al robot mantenerse adherido al cristal ante un fallo eléctrico.

Modo de limpieza y 99% de superficie

El sistema va asociado por Bluetooth a una aplicación que te permite elegir el modo de limpieza: más potente para exteriores y más rutinario o rápido para caras interiores (6 modos). Para conseguir esas ventanas relucientes, la maquina integra la innovadora tecnología de pulverización por atomización ultrasónica; un avanzado sistema que envuelve el polvo y las manchas con partículas de niebla de agua ultrafinas de solo 10 micrómetros. Estas partículas disuelven y eliminan la suciedad con facilidad, proceso que garantiza una cobertura uniforme en toda la superficie de la ventana y que utiliza menos agua que los métodos tradicionales, además de realizar una suave que protege los cristales de posibles daños.

Según explica el fabricante, la calidad del acabado reside, además, en su paño de limpieza de alta absorción, elemento capaz de atrapar el polvo y retener la humedad durante todo un proceso en el que la tasa de cobertura es de hasta un 99,5% de superficie; ya que Ecovacs garantiza que el dispositivo alcance los bordes y esquinas difíciles sin dejar residuos visibles.

Qué es Win-Slam

Por su parte, el cerebro electrónico del dispositivo confía en el algoritmo Win-Slam 3.0 para navegar por las superficies y detectar de forma automática el tamaño o esa presencia de marcos. Lo único que sí dejan claras las instrucciones es que cristales con relieve, con pegatinas, etc. no son adecuados para su uso.

Un par de detalles no menores es su facilidad de uso: como se dice de forma popular, “tiene el mecanismo de un chupete”: rellenas el depósito con limpiacristales (trae uno de ejemplo), enchufas (cable en varios tramos), aseguras con cuerda y mosquetón, sitúas cogiéndolo de la abrazadera y pulsas; fin. Tarda poco tiempo y si tiene cualquier problema o tiene que hacer alguna indicación, habla muchos idiomas, de forma que es fácil comprenderlo.

Poco espacio

A la hora de guardarlo o transportarlo, como es muy compacto, no requiere un gran espacio de almacenamiento; lo que hoy en día es un valor añadido.

Pocas veces nos gusta posicionarnos al probar los productos sobre los que tenemos que escribir, pero para un ama de casa, esto es un ‘lo quiero’, seguro.

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