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El 80% de los CEO anticipa que la IA transformará sus operaciones y obligará a rediseñar las empresas

Federica Estrella | Sábado 25 de abril de 2026

La inteligencia artificial ya no se percibe como una mejora puntual dentro de las organizaciones, sino como un cambio estructural que afecta a cómo funcionan desde dentro. Así lo refleja un estudio de Gartner, que apunta a que el 80% de los CEO espera que esta tecnología obligue a transformar de forma significativa sus capacidades operativas.



En este contexto, las compañías están empezando a dejar atrás el concepto de negocio digital para avanzar hacia lo que Gartner denomina “empresa autónoma”, un modelo en el que sistemas capaces de aprender por sí mismos toman decisiones, ejecutan acciones y generan valor sin intervención constante. Don Scheibenreif, analista de Gartner, ha explicado que “mientras el negocio digital cambia lo que hace una organización, el negocio autónomo cambia cómo lo hace”.

Este cambio de enfoque se traduce también en una evolución clara de la automatización. Actualmente, el 54% de los CEO reconoce que el uso de automatización en sus empresas sigue limitado a tareas concretas. Sin embargo, de cara a 2028, solo un 13% prevé mantenerse en ese nivel. Por el contrario, un 32% espera integrar herramientas de IA capaces de apoyar la toma de decisiones humanas, mientras que un 27% anticipa entornos donde las operaciones funcionen en gran medida sin intervención directa.

Además, la transformación no se queda en la operativa, sino que empieza a impactar en el modelo de negocio. Según el informe, el 28% de los CEO considera que los ingresos basados en transacciones están en riesgo. David Furlonger, también analista de Gartner, ha señalado que “a medida que los agentes de IA automatizan procesos como la compra, la fijación de precios o la negociación, eliminan intermediarios y obligan a replantear cómo se genera beneficio”. En este sentido, muchas empresas ya están explorando modelos basados en suscripción o en resultados para adaptarse a este nuevo escenario.

Por otro lado, el impacto de la inteligencia artificial en los clientes parece más limitado de lo esperado. Solo el 17% de los directivos prevé cambios significativos en su base de clientes, una cifra muy inferior al 39% registrado durante la transición al negocio digital. En lugar de buscar nuevos públicos, las organizaciones están utilizando la IA para reforzar la relación con los clientes actuales y, de forma creciente, con los llamados “clientes máquina”.

De hecho, Gartner prevé que el número de grandes empresas con unidades específicas para gestionar estos nuevos mercados se duplicará antes de que termine 2026. Esto implica que tanto los equipos tecnológicos como los directivos tendrán que diseñar sistemas capaces de dar soporte a decisiones tomadas tanto por personas como por algoritmos.

En este escenario, la prioridad ya no es únicamente adoptar inteligencia artificial, sino rediseñar la empresa para convivir con ella. Como ha concluido Scheibenreif, las organizaciones deberán replantear sus estructuras, procesos y recursos para adaptarse a un entorno donde la autonomía tecnológica marcará el ritmo del negocio.

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