España ha elevado el tono en el debate sobre la soberanía digital europea al reclamar que la Unión Europea priorice el desarrollo de una constelación satelital propia. La propuesta se enmarca en un contexto de creciente competencia global en infraestructuras críticas, donde las redes satelitales adquieren un papel estratégico para garantizar la conectividad, la seguridad y la independencia tecnológica. Asimismo, España ha vinculado esta iniciativa a la próxima licitación de la banda de espectro de 2 GHz, clave para los servicios móviles por satélite.
“No vamos a ser competitivos en el futuro si no tenemos un modelo europeo”
Durante su intervención, López ha insistido en que Europa debe avanzar hacia un modelo propio en materia de conectividad satelital. “No vamos a ser competitivos en el futuro si no tenemos un modelo europeo”, ha afirmado, en una posición alineada con Francia.
El ministro ha recordado que las actuales licencias de la banda de 2 GHz expiran en mayo de 2027, lo que obliga a la Comisión Europea a diseñar un nuevo proceso de adjudicación. En este sentido, ha reclamado que esta licitación no se limite a criterios técnicos o económicos, sino que incorpore una dimensión estratégica vinculada a la soberanía digital.
“Es un asunto esencial que plantea España en este Consejo”, ha señalado López, quien también ha instado a “hacer las cosas de tal modo que podamos protegernos como europeos”. De este modo, el Gobierno propone que el diseño de la futura red satelital europea tenga en cuenta la resiliencia del continente frente a dependencias externas.
Además, ha solicitado a Bruselas mayor “transparencia y participación de los Estados miembros” en la preparación del proceso, con el objetivo de garantizar una gobernanza compartida en el desarrollo de esta infraestructura crítica. “Es el momento de decidir si queremos que nuestros cielos sean más fuertes o dependientes”, ha añadido.
“Puede haber otros modelos más rápidos, otros más baratos, pero el modelo europeo tiene que ser confiable”
El debate sobre la soberanía tecnológica no se ha limitado al ámbito de las telecomunicaciones. En paralelo, España ha defendido la necesidad de consolidar un modelo europeo de inteligencia artificial basado en la confianza y la regulación. En este sentido, López ha subrayado que Europa tiene ante sí una “oportunidad histórica” para definir su propio enfoque. “Puede haber otros modelos más rápidos, otros más baratos, pero el modelo europeo tiene que ser confiable”, ha señalado.
El ministro ha valorado positivamente iniciativas impulsadas por la Comisión Europea, como el despliegue de 19 factorías de inteligencia artificial o la estrategia Apply AI. Sin embargo, ha reclamado acelerar el desarrollo de las denominadas gigafactorías, que permitirán dotar a Europa de mayor capacidad en supercomputación y procesamiento de datos.
Asimismo, ha defendido la simplificación normativa como vía para mejorar la competitividad del ecosistema digital europeo, aunque ha descartado una desregulación completa. De este modo, el Ejecutivo español apuesta por un equilibrio entre innovación y garantías para los usuarios.
“Sería mejor tener una mayoría de edad europea y creo que es la opinión de la mayoría de países”
Otro de los ejes abordados en la reunión ha sido la protección de los menores en el entorno digital. España ha reiterado su intención de impulsar una regulación que limite el acceso de los menores a las redes sociales, en línea con iniciativas similares en otros países europeos como Francia. No obstante, el Gobierno considera que la solución más eficaz pasa por un marco común a nivel comunitario. “Sería mejor tener una mayoría de edad europea y creo que es la opinión de la mayoría de países”, ha afirmado López, aunque ha advertido que España continuará avanzando en su legislación nacional.
Para hacer efectiva esta restricción, el ministro ha destacado la importancia de contar con herramientas de verificación de edad interoperables entre los Estados miembros. En este ámbito, España ya trabaja en el desarrollo de una solución alineada con los requisitos establecidos por Bruselas.