Los Centros Tecnológicos se consolidan como uno de los pilares del sistema de innovación en España, con un impacto económico que supera los 7.702 millones de euros de PIB y la generación de 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo. Así lo refleja un estudio independiente elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), presentado con motivo del 30 aniversario de Fedit, la Federación Española de Centros Tecnológicos.
Además de su contribución al crecimiento económico, el informe destaca que la actividad de estos centros genera 3.947 millones de euros en ingresos públicos, lo que refuerza su papel como motor de desarrollo. En este sentido, el análisis subraya un efecto multiplicador especialmente relevante: por cada euro invertido en Centros Tecnológicos se generan 11 euros de PIB y más de 5 euros en ingresos para las arcas públicas.
La presidenta de Fedit, Laura Olcina, ha destacado que “los datos son contundentes: invertir en Centros Tecnológicos no es un gasto, es una de las inversiones públicas y privadas más rentables para la economía española”. Una afirmación que resume el valor estratégico de estas infraestructuras dentro del tejido productivo.
Más allá de las cifras agregadas, el estudio pone el foco en el impacto directo sobre las empresas. Aquellas que colaboran con Centros Tecnológicos presentan mejores indicadores que las que no lo hacen: son más rentables, más productivas, más solventes y, en general, de mayor tamaño. De hecho, el 85% de las compañías asegura haber cumplido sus objetivos en proyectos conjuntos, mientras que el 93,5% valora positivamente la relación profesional y el 73,5% repetiría la experiencia.
Esta colaboración también se traduce en resultados tangibles. Las empresas atribuyen a estos proyectos un incremento medio del 2% en ventas y una mejora de 0,8 puntos en rentabilidad, lo que evidencia el impacto directo de la innovación aplicada en el negocio.
En términos económicos, el informe distingue dos grandes vías de impacto. Por un lado, el gasto en funcionamiento e inversión de los Centros Tecnológicos, que en 2024 alcanzó los 765,5 millones de euros, generó 1.079 millones de euros de PIB y 19.289 empleos. Por otro, el aumento de ventas derivado de la colaboración tecnológica ascendió a 6.414 millones de euros, con un impacto total de 6.623 millones de euros de PIB y 108.082 empleos.
En conjunto, estas cifras refuerzan la idea de que los Centros Tecnológicos actúan como una palanca clave para la competitividad empresarial. Su capacidad para reducir riesgos, acelerar el desarrollo de productos y actuar como una extensión del departamento de I+D, especialmente en pymes, explica por qué cada vez más compañías apuestan por este modelo de colaboración.
En este contexto, Olcina ha señalado que “si España quiere avanzar en reindustrialización, autonomía tecnológica y productividad, los Centros Tecnológicos deben ser reconocidos y reforzados como infraestructura estratégica del país”. Una visión que sitúa a estos centros en el centro del debate sobre el futuro económico e industrial.
El acto de presentación del informe, celebrado en Madrid, ha reunido a representantes del ecosistema de innovación como Teresa Riesgo, secretaria general de Innovación, y José Moisés Martín Carretero, director general del CDTI, junto a empresas como Airbus Helicopters, Enagás o Fermax, además de más de 50 Centros Tecnológicos.
Tras 30 años de trayectoria, Fedit reivindica así el papel de los Centros Tecnológicos como actores clave en la innovación aplicada, el empleo de calidad y el crecimiento económico sostenible, en un momento en el que la competitividad pasa, más que nunca, por la capacidad de transformar conocimiento en resultados.