La compañía de Cupertino ha alcanzado un acuerdo judicial en Estados Unidos para resolver una demanda colectiva que acusaba a la compañía de generar expectativas engañosas alrededor de sus funciones de Apple Intelligence y la nueva generación de su asistente virtual con funciones basadas en inteligencia artificial para el iPhone.
El núcleo del caso gira alrededor de la estrategia de comunicación de Apple durante el lanzamiento del iPhone 16 Series debido a que la compañía presentó durante la WWDC 2024 una nueva versión de Siri mucho más contextual y personalizada, integrada dentro de Apple Intelligence, prometiendo una experiencia basada en IA generativa profundamente integrada en el sistema operativo.
Sin embargo, cuando los nuevos iPhone llegaron al mercado, gran parte de esas funciones seguían ausentes, aunque la marca desplegó herramientas como Genmoji, Image Playground o la integración con ChatGPT de forma gradual, la nueva Siri más “contextual” anunciada en el evento terminó retrasándose hasta, previsiblemente, finales de este año. La demanda sostenía que Apple había creado una “expectativa razonable” de que estas funciones estarían disponibles desde el lanzamiento del dispositivo, algo que finalmente no ocurrió.
Asimismo, con un acuerdo alcanzado por un valor total de 250 millones de dólares, los usuarios de Estados Unidos que presenten una reclamación válida podrán recibir alrededor de 25 dólares por cada dispositivo elegible, aunque la cifra podría aumentar hasta los 95 dólares o reducirse, dependiendo del volumen final de solicitudes, según ha anunciado Clarkson Law Firm, el bufete de abogados detrás de la demanda.
Sin embargo, Apple no ha reconocido irregularidades en el proceso, según su comunicado, la marca sí ha lanzado “numerosas funciones para el usuario como son Live Translation, Writing Tools, Genmoji, Clean Up” , pero sí ha decidido cerrar el caso para evitar prolongar el litigio. Desde la compañía aseguran que prefieren “centrarse en seguir desarrollando productos y servicios innovadores” Más allá de la compensación económica, el caso refleja uno de los mayores problemas que Apple ha enfrentado en su transición hacia la IA generativa que es el desfase entre marketing y disponibilidad real.
Mientras competidores como Google, OpenAI o Samsung aceleraban el despliegue de asistentes y funciones basadas en modelos generativos, Apple optó por anunciar una visión muy ambiciosa antes de tener completamente lista su implementación. De hecho, la presión fue suficiente para que organismos publicitarios estadounidenses recomendaran modificar mensajes cómo “Available now” utilizados por Apple para promocionar Apple Intelligence.
El acuerdo económico probablemente tendrá un impacto mínimo para una compañía del tamaño de Apple, pero esta demanda deja algo más importante en evidencia, el riesgo que está suponiendo para algunas compañías convertir la IA en argumento principal de venta antes de que la experiencia sea una realidad, algo que hoy en día se vive cada vez más, sobre todo en las grandes marcas.