La actualización de la denominada lista 1260H, publicada por el Gobierno estadounidense, eleva hasta 188 el número total de entidades incluidas frente a las 134 registradas en la revisión anterior. La normativa obliga al Departamento de Defensa a identificar y actualizar periódicamente aquellas compañías chinas que, según el criterio de Washington, mantienen vínculos con el aparato militar del país asiático y desarrollan actividades comerciales o industriales con presencia directa o indirecta en Estados Unidos.
La nueva revisión pone el foco sobre sectores considerados estratégicos en la actual competición tecnológica global. Además de Alibaba, Tencent y Baidu, la lista incorpora a SMIC, principal fabricante chino de semiconductores y una de las compañías llamadas a reducir la dependencia tecnológica de China respecto a proveedores extranjeros.
Asimismo, aparecen otras empresas ligadas a tecnologías avanzadas como SenseTime Group, especializada en inteligencia artificial, o Robosense Technology, dedicada al desarrollo de sensores avanzados para sistemas autónomos.
La inclusión de estas compañías refleja la creciente preocupación de Washington por el avance tecnológico chino en ámbitos considerados críticos para la seguridad nacional, especialmente en áreas como la inteligencia artificial, los chips avanzados, el procesamiento de datos y las infraestructuras digitales.
La actualización también alcanza a sectores industriales vinculados a la transición energética y la movilidad eléctrica. En este apartado figuran los fabricantes de vehículos eléctricos BYD y NIO, así como CATL, líder mundial en producción de baterías. Sin embargo, el núcleo de la medida vuelve a situarse en el control de tecnologías consideradas estratégicas para la próxima década.
La reacción china ha sido inmediata y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lin Jian, ha denunciado lo que ha calificado como una "generalización excesiva" del concepto de seguridad nacional por parte de Estados Unidos.
"China se ha opuesto de manera constante y firme a la generalización excesiva que hace Estados Unidos del concepto de seguridad nacional"
"China se ha opuesto de manera constante y firme a la generalización excesiva que hace Estados Unidos del concepto de seguridad nacional, a la creación de diversas listas discriminatorias y a la represión injustificada contra las empresas chinas", asegura el representante del Gobierno chino. En este sentido, Pekín ha reclamado a Washington que abandone estas prácticas y ha advertido que adoptará "las medidas necesarias" para proteger los intereses de las empresas afectadas.
Aunque la inclusión en la lista no implica automáticamente sanciones económicas directas, sí aumenta la presión regulatoria sobre las compañías señaladas y puede dificultar determinadas operaciones comerciales o financieras en el mercado estadounidense. Las empresas incluidas conservan la posibilidad de solicitar formalmente una revisión de su situación ante las autoridades estadounidenses.