La medida se produce apenas una semana después de que el Gobierno autorizara una inversión de 719 millones de euros, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), en el consorcio público-privado que representará la candidatura española en el que participan compañías como Telefónica, ACS, Banco Santander y Multiverse Computing. El proyecto contempla una candidatura multisede entre Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid), con el objetivo de captar una infraestructura que podría movilizar alrededor de 5.000 millones de euros.
Con ello, el Ejecutivo español se suma a la batalla impulsada por Bruselas para impulsar una red de gigafactorías con la que reducir la dependencia tecnológica europea frente a Estados Unidos y China en capacidades de supercomputación e inteligencia artificial. Estas instalaciones están diseñadas específicamente para entrenar y operar los modelos de IA más avanzados del mundo.
A diferencia de los centros de datos convencionales, orientados principalmente a servicios cloud o almacenamiento, las gigafactorías concentran enormes capacidades de cálculo, redes de alta velocidad y sistemas energéticos capaces de soportar cargas de trabajo masivas asociadas a la inteligencia artificial generativa.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha defendido la operación asegurando que permitirá a España participar en una infraestructura que transformará la capacidad investigadora e industrial del país. "España está siendo líder en la transformación digital y con el paso de hoy damos un salto de los que quedan, de los que cambiarán la vida de muchas empresas y de muchos investigadores y científicos que van a tener en este país la capacidad de acceder a esa supercomputación", asegura.
250 millones se destinarán a iniciativas vinculadas a inteligencia artificial y otros 50 millones a proyectos relacionados con tecnologías cuánticas
De los 300 millones aprobados, 250 millones se destinarán a iniciativas vinculadas a inteligencia artificial y otros 50 millones a proyectos relacionados con tecnologías cuánticas, dos de las áreas consideradas estratégicas para la competitividad tecnológica europea.
La contribución se canalizará a través de EuroHPC, organismo con sede en Luxemburgo encargado de coordinar las infraestructuras europeas de supercomputación. Según recuerda López, la iniciativa nació precisamente para que los países europeos compartan recursos y reduzcan su dependencia de actores externos.
España parte además con cierta ventaja en esta carrera ya que contamos con dos factorías de IA vinculadas a EuroHPC: una en el Barcelona Supercomputing Center y otra en el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), ambas financiadas con apoyo estatal. Asimismo, cuenta con el ordenador cuántico MareNostrum 5, una infraestructura utilizada en proyectos tan diversos como simulaciones del genoma humano, diseño acelerado de nuevos medicamentos o el desarrollo del gemelo digital de la Tierra.
"La candidatura española está lista y estoy absolutamente convencido de que seríamos una de las primeras gigafactorías de Europa"
La decisión final dependerá de la próxima convocatoria europea, aunque el Ejecutivo se muestra optimista. "La candidatura española está lista y estoy absolutamente convencido de que seríamos una de las primeras gigafactorías de Europa", ha destacado López tras la reunión del Consejo de Ministros.
De confirmarse, la llegada de una gigafactoría supondría un importante impulso para el ecosistema tecnológico nacional, reforzando la investigación, la atracción de talento especializado, el impulso a universidades y centros tecnológicos y la aceleración de la competitividad de empresas españolas en el ámbito de la inteligencia artificial.