AUTOCONDUCCIÓN Y SEGURIDAD

Los coches autónomos llegan a la guerra: más de 100 vehículos ya operan en Ucrania

(Foto: Forterra).
Alfonso de Castañeda | Miércoles 08 de julio de 2026
La guerra entre Rusia y Ucrania se ha convertido en el mayor laboratorio mundial para probar nuevas tecnologías militares y la nueva fase pasa por los coches autónomos.

Los drones modificaron la forma de vigilar el campo de batalla y ejecutar ataques de precisión. Ahora, otra categoría de sistemas autónomos comienza a demostrar su utilidad operativa: los vehículos terrestres sin conductor. Su función es menos visible que la de los drones, aunque su impacto puede ser igual de relevante para mantener la capacidad logística de los ejércitos desplegados en primera línea.

La empresa estadounidense Forterra ha revelado que ya ha entregado 105 vehículos autónomos Lancer al Ejército ucraniano dentro de un programa financiado por el Gobierno de Estados Unidos. Según la compañía, constituye el mayor despliegue realizado hasta la fecha por una empresa estadounidense de vehículos terrestres autónomos en un conflicto armado y representa un paso más en la incorporación de la inteligencia artificial al ámbito militar.

Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, la presencia masiva de drones de reconocimiento, sistemas FPV y artillería guiada ha reducido considerablemente la capacidad de movimiento sobre el terreno. Cualquier desplazamiento puede ser detectado en pocos minutos y convertirse en objetivo de un ataque, lo que ha obligado a buscar nuevas soluciones para minimizar la exposición de los soldados.

En este contexto aparecen los vehículos terrestres no tripulados, conocidos como UGV (Unmanned Ground Vehicles), cuyo cometido consiste en transportar munición, alimentos, combustible o equipos hasta posiciones avanzadas y, cuando resulta necesario, evacuar heridos sin que un conductor tenga que atravesar zonas especialmente peligrosas.

El modelo Lancer desarrollado por Forterra utiliza como base un Polaris Ranger 1500 comercial sobre el que integra su plataforma de conducción autónoma AutoDrive y el sistema de comunicaciones Vektor. La compañía explica que el programa pasó de la adjudicación del contrato a las primeras pruebas integradas en menos de 40 días y completó la entrega de las 105 unidades en menos de seis meses, un calendario especialmente reducido para un proyecto de estas características.

Más de mil misiones en el frente

Según los datos publicados por Forterra, estos vehículos ya acumulan una actividad significativa en condiciones reales de combate. Desde su despliegue han recorrido más de 2.500 millas, equivalentes a unos 4.000 kilómetros, repartidas en más de 1.100 misiones operativas.

Asimismo, las plataformas han transportado más de 350 toneladas y han participado en 52 operaciones CASEVAC para la evacuación de bajas, datos que convierte a Lancer en “la opción número uno para las misiones logísticas críticas. De hecho, necesitamos urgentemente más Lancer", afirma un comandante ucraniano citado por Forterra.

En este sentido, Scott Sanders, director de Crecimiento de la compañía, también subraya la diferencia entre las pruebas de laboratorio y la experiencia sobre el terreno asegurando que "las demostraciones validan un concepto, pero los despliegues en combate validan una capacidad operativa para proyectar fuerza".

La autonomía todavía tiene límites

Pese a estos avances, la inteligencia artificial todavía no sustituye completamente al operador humano ya que, por el momento, la mayor parte de los vehículos continúa bajo teleoperación cuando opera cerca de posiciones enemigas.

“Todavía no sabe responder a las amenazas cuando aparecen delante del vehículo"

Los algoritmos actuales permiten desplazarse de forma autónoma, seguir rutas complejas o superar terrenos difíciles. Sin embargo, todavía tienen dificultades para interpretar amenazas inesperadas, identificar objetivos o reaccionar correctamente ante situaciones tácticas cambiantes. “Todavía no sabe responder a las amenazas cuando aparecen delante del vehículo", resume un militar ucraniano consultado por TechCrunch.

La experiencia acumulada durante estos meses también ha permitido mejorar el software frente a interferencias electrónicas, optimizar la navegación en condiciones extremas y perfeccionar las actualizaciones remotas, aspectos considerados esenciales en un conflicto donde la guerra electrónica evoluciona prácticamente cada semana.

Así, el despliegue de Forterra refleja una tendencia más amplia dentro de la industria de defensa donde empresas como Scout AI, Field AI u Overland AI también trabajan en plataformas similares para futuros programas militares estadounidenses, mientras Ucrania continúa desarrollando sus propios vehículos terrestres autónomos.

Precisamente los militares ucranianos consultados por TechCrunch consideran que uno de los principales puntos fuertes del Lancer reside en su capacidad de carga. Frente a muchos vehículos eléctricos desarrollados localmente, capaces de transportar alrededor de 250 kilogramos, la plataforma estadounidense alcanza los 750 kilogramos gracias a su motor de combustión y a una arquitectura basada en componentes comerciales.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas