La marcha de Fidji Simo abre un nuevo frente en la reorganización de la cúpula directiva de OpenAI. La hasta ahora CEO de Aplicaciones y número 2 de la compañía, dejará su cargo ejecutivo a tiempo completo para asumir una función de asesora, una decisión motivada por la prolongación de la baja médica que inició hace meses debido a la recaída de una enfermedad neuroinmune.
La noticia, adelantada por The Wall Street Journal y confirmada posteriormente por la propia directiva en un mensaje interno y en la red social X, supone un cambio relevante para una compañía inmersa en una intensa fase de crecimiento y que continúa preparando el terreno para una futura salida a bolsa.
Simo se incorporó a OpenAI en mayo de 2025 para dirigir una nueva división centrada en producto y negocio. Desde ese puesto pasó a convertirse en la principal ejecutiva de la organización, solo por detrás de Sam Altman, quien delegó buena parte de la gestión diaria para concentrarse en investigación, infraestructura y seguridad de la inteligencia artificial.
El nombramiento de Simo vino acompañado de una importante reorganización interna. A partir de entonces, ejecutivos como el director de Operaciones, Brad Lightcap; la directora Financiera, Sarah Friar; y el director de Producto, Kevin Weil, comenzaron a depender directamente de ella. Sin embargo, la estructura ha cambiado de forma significativa durante los últimos meses.
En abril, Simo anunció que se apartaba temporalmente de sus funciones tras sufrir una recaída de su enfermedad. En ese mismo momento, Brad Lightcap asumió un nuevo puesto centrado en proyectos especiales, mientras que la directora de Marketing, Kate Rouch, también abandonó la compañía para centrarse en su recuperación frente al cáncer. Posteriormente, Kevin Weil también dejó OpenAI.
Simo explica que su recuperación está resultando "más larga y difícil de lo esperado"
En la nota dirigida a los empleados, Simo explica que su recuperación está resultando "más larga y difícil de lo esperado", motivo por el que ha decidido no regresar a tiempo completo y limitar su participación a un papel de asesoramiento.
Sam Altman ha lamentado públicamente la decisión señalando que "estoy muy triste por esto y muy agradecido por todo lo que Fidji ha hecho por OpenAI. También agradecido por su amistad y por la persona que es. Todos le deseamos una pronta recuperación. Esto es realmente una pena".
La marcha de Simo obliga ahora a Altman a encontrar un sustituto para uno de los puestos más relevantes de la organización en un momento de intensa competencia en el sector de la inteligencia artificial y de creciente presión por consolidar el negocio comercial de ChatGPT, cuyo crecimiento se ha moderado en los últimos meses mientras OpenAI refuerza su apuesta por herramientas de programación y productividad.