El mercado español de las telecomunicaciones vive este martes un momento histórico con el estreno bursátil de Digi España. La filial del operador rumano debuta en la Bolsa de Madrid tras completar con éxito una colocación que ha despertado un fuerte interés entre inversores nacionales e internacionales y que permitirá a la compañía captar recursos para acelerar el despliegue de su infraestructura propia de fibra y telefonía móvil.
La compañía comienza a cotizar bajo el ticker DIGIS después de fijar un precio de 5,60 euros por acción, una valoración que sitúa su capitalización bursátil en 1.662 millones de euros tras la ampliación de capital asociada a la operación. Si se incorpora la deuda, la valoración alcanza aproximadamente nueve veces su EBITDA, en línea con los objetivos planteados por la empresa cuando anunció sus planes de salir al parqué.
El estreno bursátil ha recibido una acogida muy positiva por parte del mercado. Según fuentes financieras, la demanda institucional ha alcanzado aproximadamente 1.200 millones de euros, sin incluir los 100 millones comprometidos previamente por la familia Domínguez de la Maza, propietaria de Mayoral, que participa como inversor ancla. En conjunto, la operación ha registrado una sobredemanda cercana a cinco veces el volumen ofertado.
Entre los principales inversores institucionales figuran gestoras internacionales como Wellington, Amundi, Janus Henderson y Thornburg, junto con Bestinver
Entre los principales inversores institucionales figuran gestoras internacionales como Wellington, Amundi, Janus Henderson y Thornburg, junto con Bestinver como uno de los grandes representantes españoles. De hecho, cuatro de las diez mayores gestoras participantes son nacionales, reflejo del interés despertado por el modelo de negocio del operador.
Las fuentes consultadas apuntan además que el libro de órdenes podría haberse completado únicamente con inversores de largo plazo. No obstante, la compañía ha optado por incorporar también determinados hedge funds con el objetivo de favorecer la liquidez de la acción desde su primer día de negociación. Los inversores han valorado especialmente las perspectivas de crecimiento de Digi España, así como su modelo de integración vertical y la elevada capacidad de generación de clientes que ha demostrado durante los últimos ejercicios.
"Nos ha sorprendido muy positivamente que los inversores lo hayan entendido igual que nosotros"
Varzaru también ha destacado que la acogida de los inversores supone un respaldo al modelo de crecimiento que Digi ha desarrollado en España durante la última década. "Nos ha sorprendido muy positivamente que los inversores lo hayan entendido igual que nosotros", ha afirmado en referencia a una estrategia basada en la integración vertical y el empleo propio, que considera como “nuestro mayor activo", al recordar que la compañía ha pasado de apenas 200 empleados en 2016 a más de 11.700 trabajadores en la actualidad.
La operación combina una oferta pública de suscripción (OPS) de nuevas acciones y una oferta pública de venta (OPV) de títulos propiedad de Digi Romania, hasta ahora accionista único de la filial española.
El tramo primario asciende a 150 millones de euros, mientras que el secundario alcanza los 137 millones. Además, existe una opción de sobreasignación o green shoe por valor de 43 millones de euros adicionales, lo que elevaría el importe total de la operación hasta 330 millones de euros. Una vez concluida la colocación, Digi Romania conservará entre el 79,5% y el 82,4% del capital, dependiendo del ejercicio de dicha opción.
La mayor parte de los fondos obtenidos mediante la ampliación de capital, alrededor de 136 millones de euros netos, se destinará a financiar el crecimiento de la compañía
La mayor parte de los fondos obtenidos mediante la ampliación de capital, alrededor de 136 millones de euros netos, se destinará a financiar el crecimiento de la compañía. Entre las prioridades figuran la ampliación de la red de fibra hasta el hogar y el despliegue de la red móvil propia, dos inversiones estratégicas para reducir la dependencia de terceros y reforzar su posición competitiva en el mercado español.
Para la compañía, el salto al parqué responde a una decisión estratégica más que financiera. Durante un encuentro con los medios previo al estreno bursátil, el consejero delegado de Digi España, Marius Varzaru, ha explicado que "el objetivo del IPO no es tanto maximizar la valoración", sino "dar un paso más dentro del plan estratégico" de la filial. Asimismo, ha subrayado que la operación proporciona "un respaldo financiero al plan de negocio", aunque "no cambia ni el modelo de negocio ni el plan industrial", ya que Digi Romania mantendrá el control de la compañía y seguirá liderando su desarrollo en España.
La operación contempla un plan de incentivos para empleados y directivos formado por 900.000 acciones, más de 5 millones
Los costes asociados a la operación ascienden a unos 20 millones de euros. Digi España asumirá 9,2 millones, mientras que la matriz rumana afrontará otros 11,1 millones. Asimismo, la operación contempla un plan de incentivos para empleados y directivos formado por 900.000 acciones, valoradas en algo más de cinco millones de euros, que beneficiará a 120 profesionales de la casa.
Uno de los elementos clave para garantizar el éxito del debut bursátil ha sido la incorporación como inversor ancla de la familia Domínguez de la Maza, propietaria de Mayoral. Su compromiso de inversión de 100 millones de euros representa aproximadamente un tercio de la colocación y le permitirá convertirse en el segundo accionista de Digi España con una participación cercana al 6%.
En este sentido, el consejero delegado ha confirmado que el grupo mantiene abierta la posibilidad de colocar en el futuro el 5% adicional del capital inicialmente previsto, aunque ha precisado que no existe un calendario definido para ello. En cualquier caso, ha reiterado que Digi Romania continuará como accionista de control y que la salida a Bolsa "no cambia el plan industrial a largo plazo" de la filial española.
El estreno bursátil también ha servido para poner en valor a la matriz del grupo. Antes de conocerse los planes de salida a Bolsa de la filial española, Digi Romania capitalizaba entre 1.600 y 1.700 millones de euros en la Bolsa de Bucarest. Desde entonces, su valoración prácticamente se ha duplicado hasta situarse entre 3.300 y 3.400 millones de euros.
"La Bolsa también permite realizar ampliaciones de capital cuando hay oportunidades"
De cara a los próximos años, Digi mantiene intacta su hoja de ruta en la que prevé ampliar su red propia de fibra hasta alcanzar 21 millones de hogares y continuar el despliegue de infraestructura móvil hasta unas 10.000 antenas en 2033. Varzaru ha defendido que el crecimiento seguirá apoyándose principalmente en el desarrollo orgánico, aunque reconoce que la condición de empresa cotizada abre nuevas posibilidades de financiación para abordar futuras oportunidades de crecimiento. "La Bolsa también permite realizar ampliaciones de capital cuando hay oportunidades", señala, sin descartar que esa vía pueda utilizarse en el futuro para acelerar una eventual expansión inorgánica.