Ciberseguridad

Una de cada cuatro brechas de seguridad ya utiliza inteligencia artificial y cuesta una media de 6 millones de dólares

Miguel Castaño | Sábado 01 de agosto de 2026

La inteligencia artificial no solo está impulsando la productividad de las empresas, sino también la capacidad de los ciberdelincuentes para lanzar ataques más rápidos, sofisticados y económicos. Esa es la principal conclusión del IBM Cost of a Data Breach Report 2026, un estudio que pone de manifiesto cómo la IA está modificando el panorama de la ciberseguridad y elevando el impacto económico de las brechas de datos.



Según el informe, el 25% de las brechas maliciosas registradas durante el último año ya se llevaron a cabo utilizando inteligencia artificial, una cifra que supone un incremento del 56% respecto al año anterior, estas intrusiones, basadas principalmente en campañas de phishing con deepfakes y malware generado mediante IA, registraron un coste medio de 6 millones de dólares, aproximadamente un millón más que el coste medio global de una brecha de seguridad, situado en 4,99 millones de dólares.

La IA cambia la economía de los ciberataques

IBM explica que la inteligencia artificial está reduciendo considerablemente el coste y el tiempo necesario para que los atacantes desarrollen y ejecuten campañas maliciosas, mientras que las organizaciones siguen enfrentándose a procesos cada vez más complejos y costosos para detectar, contener y recuperar sus sistemas tras un incidente. Este desequilibrio está alterando por completo la economía del cibercrimen, ataques relativamente baratos pueden provocar pérdidas millonarias para las empresas afectadas.

Sin embargo, el informe también señala que la propia IA puede convertirse en una herramienta defensiva, las organizaciones que ya utilizan inteligencia artificial y automatización en sus centros de operaciones de seguridad consiguen reducir el coste medio de una brecha en cerca de 2 millones de dólares respecto a aquellas que todavía no han incorporado estas tecnologías. A pesar de ello, una de cada cuatro empresas aún no utiliza IA en sus operaciones de seguridad.

IBM acompaña este informe con un estudio independiente elaborado por el Ponemon Institute, que refleja un cambio de actitud entre las organizaciones frente a las amenazas derivadas de la inteligencia artificial, el 85% de los responsables consultados asegura que incrementará su inversión en ciberseguridad tras conocer las capacidades de los modelos avanzados de IA, una cifra muy superior al 64% registrado anteriormente, cuando la decisión de aumentar el presupuesto solía producirse únicamente después de sufrir una brecha de seguridad.

Aun así, la investigación detecta importantes carencias en la gestión preventiva, mientras que más de la mitad de las organizaciones ya emplea agentes inteligentes para detectar y contener amenazas, solo el 18% utiliza este tipo de herramientas para la gestión de vulnerabilidades, permitiendo que muchas exposiciones conocidas permanezcan abiertas durante largos periodos de tiempo. Como consecuencia, cerca de tres de cada cuatro organizaciones afirman que las nuevas amenazas impulsadas por IA les están obligando a replantear el papel de los agentes inteligentes dentro de sus estrategias de seguridad.

“La IA está haciendo que los ataques sean más rápidos y baratos, mientras que las brechas de seguridad resultan cada vez más costosas. Cuando las organizaciones mantienen largos periodos entre el descubrimiento de una vulnerabilidad y su corrección, ese retraso termina reflejándose directamente en el coste final de las brechas.”

Suja Viswesan, vicepresidenta de IBM Security Software, asegura que el principal desafío ya no reside únicamente en la sofisticación de los ataques, sino en la velocidad con la que estos pueden ejecutarse gracias a la inteligencia artificial, “la IA está haciendo que los ataques sean más rápidos y baratos, mientras que las brechas de seguridad resultan cada vez más costosas. Cuando las organizaciones mantienen largos periodos entre el descubrimiento de una vulnerabilidad y su corrección, ese retraso termina reflejándose directamente en el coste final de las brechas”. La directiva subraya que las empresas deben integrar la corrección de vulnerabilidades dentro de los procesos de desarrollo, reforzar la protección de las identidades digitales y reducir al máximo los tiempos de respuesta para evitar que los atacantes aprovechen esa ventaja temporal.

Las infraestructuras críticas concentran la mayoría de los ataques

El estudio también advierte de que los sectores considerados infraestructuras críticas concentran buena parte de las campañas impulsadas por inteligencia artificial, en concreto, el 62% de los ataques basados en IA se dirigieron contra organizaciones de este tipo, destacando especialmente los sectores financiero y energético. Las entidades financieras registraron un coste medio de 6,3 millones de dólares por brecha, mientras que en las compañías energéticas la cifra alcanzó los 5,2 millones de dólares. IBM alerta de que la concentración de ataques sobre estas industrias incrementa el riesgo de efectos en cadena que pueden afectar tanto a las cadenas de suministro como a servicios esenciales o a la economía en general.

El informe identifica además nuevas superficies de ataque relacionadas directamente con el despliegue empresarial de la inteligencia artificial, más del 20% de las organizaciones sufrió incidentes dirigidos específicamente contra modelos o aplicaciones de IA, sin embargo, en la mayoría de los casos el problema no residía en los propios modelos, sino en la infraestructura que los rodea. Las principales causas detectadas fueron APIs, aplicaciones y complementos comprometidos, responsables del 27% de los incidentes, junto con configuraciones incorrectas de entornos cloud que afectaban a cargas de trabajo de inteligencia artificial, también con un 27%.

IBM también advierte de que muchas organizaciones siguen sin reforzar adecuadamente sus sistemas criptográficos pese al creciente interés por la computación cuántica, solo el 37% de las empresas afectadas por una brecha cifra actualmente sus datos sensibles tanto en reposo como durante su transmisión, mientras que únicamente el 34% dispone de una visibilidad completa sobre sus activos criptográficos, lo que dificulta la adopción futura de tecnologías resistentes a la computación cuántica.

El ransomware evoluciona hacia el daño reputacional

Otra de las tendencias identificadas es la evolución del ransomware, los incidentes crecieron hasta representar el 39% de las brechas analizadas, frente al 34% del año anterior, además de cifrar sistemas, los atacantes recurren cada vez más a la inteligencia artificial para automatizar sus operaciones y aumentar la presión sobre las víctimas. IBM señala que el principal objetivo ya no consiste únicamente en paralizar la actividad de las empresas, sino en dañar su reputación. El 41% de los casos buscó comprometer la imagen pública de las organizaciones, seguido del robo de datos de empleados (35%) y de propiedad intelectual (31%).

El IBM Cost of a Data Breach Report 2026 ha sido elaborado por el Ponemon Institute y patrocinado por IBM, el estudio analiza las brechas de seguridad sufridas por 602 organizaciones de todo el mundo entre marzo de 2025 y febrero de 2026. Como complemento, el Ponemon Institute realizó un estudio adicional en mayo de 2026 con 456 de esas organizaciones para evaluar cómo están reaccionando ante la aparición de modelos avanzados de inteligencia artificial y las nuevas amenazas asociadas a ellos.

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