La compañía liderada por Dario Amodei busca así reforzar su independencia tecnológica en un momento en el que la demanda de capacidad de computación se ha convertido en uno de los principales retos para las grandes empresas del sector. Anthropic ha explicado que el objetivo consiste en codiseñar hardware y modelos de inteligencia artificial para conseguir que Claude funcione de forma más rápida y eficiente. No obstante, la empresa no ha ofrecido detalles sobre el calendario del proyecto, el estado de desarrollo o el futuro fabricante de estos chips.
La compañía también ha abierto procesos de selección para incorporar ingenieros especializados en diseño de semiconductores que formarán parte de su nuevo "custom silicon team", el equipo responsable del desarrollo de hardware propio.
Aunque Anthropic mantiene acuerdos con algunos de los principales proveedores mundiales de infraestructura de IA, considera que depender exclusivamente de hardware de terceros puede limitar su capacidad de escalar sus modelos. Pese a ello, la empresa ha dejado claro que continuará apostando por una estrategia "multichip". Esto significa que seguirá utilizando aceleradores desarrollados por Nvidia, AMD, Amazon y Google, al tiempo que incorpora soluciones diseñadas específicamente para sus necesidades.
La decisión de Anthropic refleja un cambio de estrategia que afecta a buena parte de la industria de la inteligencia artificial. Cada vez más compañías desarrollan hardware propio para reducir costes, mejorar el rendimiento y optimizar el funcionamiento de sus modelos. OpenAI dio recientemente un paso similar tras presentar Jalapeño, el primer chip desarrollado junto a Broadcom para acelerar determinadas tareas de inferencia de sus modelos. Google DeepMind utiliza desde hace años los TPU desarrollados por Alphabet, mientras que Meta también trabaja en sus propios aceleradores MTIA para cargas de inteligencia artificial.
En el caso de Anthropic, distintas informaciones publicadas el pasado mes de julio apuntaban a que la compañía había iniciado conversaciones con Samsung para estudiar la fabricación de estos nuevos chips utilizando su proceso de 2 nanómetros. Aunque la empresa no ha confirmado oficialmente esa colaboración, Samsung está entre los potenciales socios industriales capaces de producir este tipo de componentes avanzados.