Se trata del Pixel Tag, un pequeño localizador diseñado para encontrar objetos como llaves, mochilas, carteras o maletas desde un teléfono Android. Google entra así directamente en un segmento en el que Apple cuenta desde hace años con el AirTag y donde también existen alternativas de otros fabricantes como el Moto Tag de Motorola o el Xiaomi Tag. La diferencia es que el Pixel Tag aprovecha la propia infraestructura de localización de Android y añade tecnologías de proximidad para determinar con mayor precisión dónde se encuentra el objeto al que está asociado.
El funcionamiento del Pixel Tag se apoya en Find Hub, la red formada por dispositivos Android con servicios de Google. De este modo, el localizador emite una señal Bluetooth de bajo consumo que pueden detectar otros terminales Android cercanos. Cuando esto ocurre, la posición se transmite de forma cifrada para que el propietario pueda consultar la ubicación del objeto desde su teléfono.
Para las búsquedas a corta distancia, Google incorpora Ultra Wideband (UWB), con un alcance de hasta 50 metros desde el dispositivo emparejado, que permite realizar una búsqueda de precisión, aunque requiere que el teléfono Android también disponga de UWB. Asimismo, el Pixel Tag incluye Bluetooth Channel Sounding, una función de Bluetooth 6.0 que permite estimar la distancia con mayor precisión mediante el análisis de la fase de onda y el tiempo de vuelo.
No todas estas prestaciones estarán disponibles en cualquier teléfono. En concreto, el Pixel Tag es compatible de forma general con Android 9 o versiones posteriores, pero Bluetooth Channel Sounding requiere Android 16, Bluetooth 6.0 y un dispositivo compatible. Además, incorpora un altavoz para localizar por sonido un objeto cercano y un acelerómetro para detectar movimiento.
El nuevo localizador apuesta por un formato alargado con bordes redondeados y unas dimensiones de 28 x 46,1 x 5,4 milímetros. Su peso se queda en 11,8 gramos con la pila instalada y 8,8 gramos sin ella. Google utiliza una combinación de policarbonato y metal para la carcasa y, por el momento, lo comercializa en el acabado Fog.
Además, dispone de certificación IP67 frente al agua y el polvo, por lo que puede soportar una inmersión de hasta un metro durante un máximo de 30 minutos bajo las condiciones establecidas para esta protección.
La alimentación queda en manos de una pila CR2032 reemplazable por el propio usuario que, según Google, ofrece una autonomía de más de un año, aunque la duración final depende, entre otros factores, del uso del altavoz y de las funciones de búsqueda de precisión. De este modo, el Pixel Tag prescinde de un sistema de recarga y puede permanecer asociado durante largos periodos al objeto que se quiera localizar.
El Pixel Tag llegará a España por 34,99 euros, un precio que lo sitúa directamente frente al AirTag de Apple. Además, Google ofrece dos años de garantía en España.