Roborock quiere llevar su filosofía de automatización inteligente más allá de las cuatro paredes del hogar, en el marco de IFA 2026, la compañía ha presentado dos nuevos dispositivos destinados al cuidado de exteriores: el Roborock RockAqua P1, su primer robot limpiafondos para piscinas, y el Roborock RockNeo Q2 LiDAR, un cortacésped robótico sin cables que utiliza navegación LiDAR para desplazarse por el jardín.
El RockAqua P1 supone la entrada de Roborock en el mercado de los robots para piscinas y se presenta como el primer dispositivo de la nueva familia RockAqua, su objetivo es automatizar la limpieza de piscinas de diferentes formas, profundidades y diseños, cubriendo no solo el fondo, sino también las paredes, la línea de flotación y las plataformas poco profundas.
El robot está diseñado para enfrentarse a las particularidades de una piscina, donde escalones, obstáculos y diferentes formas del fondo pueden dificultar el desplazamiento de un robot convencional, para ello, incorpora un sistema de navegación adaptativa y un sistema de evitación de obstáculos basado en visión, capaz de identificar elementos como tapas de desagüe y escalones.
El RockAqua P1 puede trabajar en plataformas de hasta 15 centímetros de profundidad, adaptando su trayectoria a la forma de la piscina para tratar de cubrir toda la superficie disponible y reducir las zonas que quedan sin limpiar. En el apartado de limpieza, el nuevo robot incorpora una potencia de succión de 6.800 GPH, equivalentes a 25.738 litros por hora, junto con una cesta para residuos de 4 litros y un sistema de doble filtración con filtros de 180 y 70 micras.
El sistema también puede modificar la potencia de succión dependiendo de las condiciones, cuando detecta residuos de mayor tamaño, puede reducir el flujo para evitar que el movimiento del agua los desplace, aumentando posteriormente la potencia al aproximarse a la suciedad. A esto se suma la función ClearVision Smart Patrol Cleaning, que permite priorizar las zonas que presentan una mayor acumulación de residuos y reducir tanto los puntos que quedan sin limpiar como las repeticiones innecesarias.
El RockAqua P1 ofrece hasta 3,5 horas de autonomía efectiva para la limpieza del suelo, mientras que su gestión energética adapta el funcionamiento del motor a las condiciones de la piscina y a la cantidad de residuos. Otro de sus elementos destacados es su sistema de recuperación, cuando termina el ciclo de limpieza o la batería alcanza un nivel crítico, el robot regresa automáticamente a la superficie del agua, donde permanece a la espera de ser recogido. El sistema de vaciado rápido facilita además retirar el agua acumulada en el dispositivo al sacarlo de la piscina y, todo ello puede gestionarse desde la aplicación de Roborock, desde la que también es posible consultar el estado del robot y configurar las rutinas de limpieza.
La segunda gran novedad para exteriores es el Roborock RockNeo Q2 LiDAR, un cortacésped robótico sin cables delimitadores que lleva la navegación autónoma de Roborock al jardín, uno de sus principales elementos diferenciales es el sistema LiDAR Sentisphere, desarrollado para permitir que el robot se oriente de forma autónoma sin necesidad de instalar una estación RTK. El sistema genera un mapa inteligente del entorno y permite al cortacésped desplazarse de forma sistemática por diferentes zonas del jardín.
El RockNeo Q2 LiDAR está preparado para afrontar terrenos con cierta complejidad, puede superar pendientes de hasta el 45% y desplazarse por pasillos de apenas 60 centímetros de anchura, lo que amplía su capacidad para trabajar en jardines con diferentes distribuciones, parterres, setos o zonas estrechas. El sistema de corte está formado por tres cuchillas y permite realizar un apurado de los bordes de hasta 3 centímetros, buscando reducir la necesidad de utilizar posteriormente un cortabordes manual para terminar el trabajo.
Como ocurre con otros dispositivos de Roborock, el usuario puede controlar el RockNeo Q2 LiDAR desde la aplicación de la compañía, desde ella es posible gestionar diferentes zonas del jardín y establecer rutinas de corte para que el robot realice el mantenimiento de manera autónoma. La estación de carga incorpora además un amplificador de WiFi, pensado para mantener una conexión más estable entre el cortacésped y la aplicación, el dispositivo cuenta con protección antirrobo y certificación IPX6, mientras que su compatibilidad con Alexa y Google Home permite integrarlo en sistemas de hogar conectado compatibles.
Con el RockNeo Q2 LiDAR, Roborock busca trasladar al mantenimiento del césped una filosofía similar a la que ha aplicado a la limpieza del hogar, un dispositivo capaz de trabajar de manera autónoma, adaptarse al entorno y requerir la mínima intervención posible.
Los dos lanzamientos muestran una estrategia de expansión de Roborock hacia categorías que van más allá de los robots aspiradores y las soluciones de limpieza doméstica. El RockAqua P1 lleva su experiencia en navegación y automatización al mantenimiento de piscinas, mientras que el RockNeo Q2 LiDAR utiliza LiDAR y automatización para simplificar el cuidado del césped.
Ambos productos comparten además una misma idea: convertir tareas de mantenimiento recurrentes en procesos automatizados, con el usuario limitándose a configurar y supervisar el funcionamiento desde el ecosistema de Roborock.