Lenovo aprovechó su cita en IFA para actualizar buena parte de la familia Yoga, con dos nuevos portátiles pensados para creación y desarrollo, dos tablets orientadas al trabajo con el aliado del lápiz óptico. Según lo explicado por la compañía, estos lanzamientos siguen la idea de que un trabajo creativo rara vez vive en una sola aplicación. Puede empezar como un boceto a mano, seguir como una edición de vídeo o un renderizado 3D, y terminar en una sesión de programación. Por eso la nueva gama combina hardware con músculo local con software que intenta mantener el contexto del proyecto entre múltiples equipos cuando sea necesario.
El nuevo Yoga Pro 9n está totalmente enfocado a creadores y desarrolladores que necesitan potencia de cálculo local. Para ello, Lenovo se ha aliado con Nvidia y el portátil monta el chip NVIDIA RTX Spark, que combina IA y gráficos RTX con soporte CUDA, y puede configurarse con hasta 128 GB de memoria unificada a 9.400 MT/s, suficiente para mover modelos de IA, renderizado 3D o compilación de software sin depender de la nube.
No obstante, para cuandotoca descansar la mente, al llevar gráficos RTX, el Yoga Pro 9n también sirve para jugar, de forma que el mismo equipo sirve para trabajar con IA, editar vídeo en alta resolución y jugar a títulos compatibles con RTX, sin tener que cambiar de máquina. Para sostener ese rendimiento sin que el chasis se caliente en exceso, usa una arquitectura térmica propia (X Power), si bien el cuerpo que sigue siendo fino y transportable.
La pantalla es un panel OLED (PureSight Pro) pensado para trabajo de color, la webcam es una IR de 9,2 MP, y añade un panel háptico (Force Pad) compatible con lápiz como entrada adicional para edición y navegación precisas.
Es la variante más flexible de la gama, pero con toda la potencia ya que hace uso del mismo procesador RTX Spark, hasta 64 GB de memoria unificada, pero en un formato convertible de 360 grados que puede plegarse en modo portátil, tablet, tienda, soporte o "canvas".
Su rasgo más particular es que se puede dibujar o escribir tanto en la pantalla como en el panel háptico Force Pad, según convenga para cada tarea, usando el lápiz Yoga Pen Gen 2 (baja latencia, sensibilidad a la inclinación, rechazo de palma). La plataforma RTX acelera además herramientas como Adobe Premiere Pro, ComfyUI o modelos locales como FLUX y LTX.
La pantalla OLED de 16 pulgadas tiene tasa de refresco variable de hasta 120 Hz, pensada tanto para que el trazo del lápiz se sienta fluido como para jugar. El sistema de sonido usa seis altavoces Dolby Atmos, con una barra giratoria que mantiene el audio orientado hacia el usuario sea cual sea el modo en que esté plegado el equipo.
Ambas comparten la filosofía de que una idea se pueda capturar igual con lápiz, voz, gestos o simplemente mirando la pantalla. Para eso integran un paquete de funciones de IA (Lenovo Qira, AI Vision, Smart AI Input, herramientas de creación, notas con IA y transcripción en directo) y gestos como dibujar con un clic, seleccionar apretando el lateral o borrar girando la tablet.
El lápiz reconoce 8.192 niveles de presión, inclinación y rechazo de palma, y ambos modelos llevan pantalla 4K (PureSight Pro). Además, para asegurar que podrá ser la mejor compañera creativa por mucho tiempo Lenovo promete siete años de actualizaciones de Android (alcanzará Android 24) y siete años de parches de seguridad, hasta 2033.
La Yoga Tab Plus Gen 2 está orientada a trabajo creativo más exigente, como se puede intuir por su pantalla de mayor tamaño con 13 pulgadas, procesador Snapdragon 8 Elite Mobile con CPU Oryon, teclado magnético opcional tipo clamshell y sonido Harman Kardon. Por otro lado el modelo Yoga Tab Gen 2 apuesta por lo compacto, con su pantalla de 11 pulgadas, apenas 480 gramos, chip MediaTek Dimensity 9500s algo más discreto en potencia, pensada para llevar encima todo el día.