XPeng ha dado uno de los pasos más importantes hasta ahora en su estrategia de robótica humanoide, la compañía china ha puesto en marcha una nueva línea de producción para su robot IRON, una instalación que, según la propia empresa, es la primera línea automatizada del mundo dedicada a la fabricación de robots humanoides avanzados. El anuncio marca la transición del proyecto desde la fase de investigación y desarrollo hacia una etapa de fabricación real.
Durante la puesta en marcha de la planta, una unidad de IRON completó su ensamblaje y salió caminando de la línea de producción de forma autónoma, una demostración con la que XPeng quiere mostrar que el robot está preparado para pasar de los prototipos y las demostraciones públicas a un proceso de industrialización. La compañía asegura que más del 80% de los procesos principales de la nueva línea están automatizados y que ha trasladado a la fabricación de robots parte de los sistemas de control de calidad, producción y cadena de suministro que ya utiliza en su negocio de vehículos eléctricos.
La nueva línea se encuentra en Guangzhou y ha sido diseñada desde el principio con la idea de poder aumentar su capacidad de producción a medida que avance el proyecto, XPeng define el proceso como una fabricación de nivel automovilístico, combinando los sistemas de calidad utilizados en sus coches eléctricos con procesos de precisión específicos para la robótica.
Today, we launched the world’s first automated production line for advanced general‑purpose humanoid robots, using robots to mass‑produce robots, autonomously.
This was uncharted territory, and we solved it from scratch. The commissioning of our production line means humanoid… pic.twitter.com/qlpeSLJx77
He Xiaopeng, presidente y consejero delegado de XPeng, ha señalado que la compañía ha tenido que desarrollar esta infraestructura prácticamente desde cero ante la falta de precedentes industriales, “las líneas de producción de robots se crearon desde cero, sin ningún precedente que seguir. El paso de hoy es pequeño, pero XPeng está construyendo las líneas de producción para una categoría de producto completamente nueva”.
La puesta en funcionamiento de esta instalación no significa todavía que IRON haya entrado en producción en masa, XPeng mantiene su objetivo de comenzar la fabricación a gran escala antes de que termine 2026, mientras que el lanzamiento comercial y las primeras entregas están previstas para 2027. Antes de esa comercialización, los primeros robots se desplegarán en tiendas, instalaciones y campus de la propia compañía, donde XPeng podrá utilizarlos en entornos reales antes de ofrecerlos a clientes externos.
El nuevo IRON fue presentado originalmente en noviembre de 2025 y destaca por una arquitectura diseñada para reproducir movimientos humanos con un elevado grado de precisión, el robot dispone de 76 grados de libertad distribuidos por todo el cuerpo, mientras que cada una de sus manos incorpora otros 21 grados de libertad, una configuración que busca ofrecer un nivel elevado de destreza para manipular objetos y ejecutar tareas complejas.
“Las líneas de producción de robots se crearon desde cero, sin ningún precedente que seguir. El paso de hoy es pequeño, pero XPeng está construyendo las líneas de producción para una categoría de producto completamente nueva”
XPeng ha desarrollado además una estructura flexible completamente cerrada, basada en una malla interna que funciona tanto como elemento estructural como sistema de seguridad, la compañía ha buscado un diseño con formas humanas y movimientos fluidos, algo que ya llamó especialmente la atención durante su presentación inicial, de hecho, la forma de caminar del robot generó tanta repercusión que algunos espectadores llegaron a poner en duda que se tratara realmente de una máquina.
El apartado de inteligencia artificial es una de las áreas en las que XPeng quiere diferenciar a IRON de otros robots humanoides, el sistema utiliza tres chips Turing AI desarrollados internamente por la compañía, capaces de alcanzar conjuntamente hasta 2.250 TOPS de potencia de cálculo efectiva. Esta capacidad permite ejecutar directamente en el robot el modelo fundacional de Physical AI de XPeng, sin depender necesariamente de un operador humano o de una conexión permanente con sistemas externos.
La compañía asegura que IRON puede realizar determinadas tareas complejas de forma autónoma sin teleoperación, procesando la información directamente en el propio robot, además de reducir la latencia, este enfoque permite mantener una mayor parte de los datos dentro del dispositivo. La estrategia forma parte de una visión más amplia de XPeng alrededor de la denominada Physical AI, en la que la inteligencia artificial no se limita a procesar información digital, sino que interactúa directamente con el entorno físico mediante vehículos, robots y otros dispositivos autónomos.
XPeng plantea una evolución progresiva de su capacidad industrial, a corto plazo, el objetivo es alcanzar la producción en masa antes de terminar 2026 y empezar a desplegar los robots dentro de su propio ecosistema. A medio plazo, la compañía quiere superar una capacidad de 1.000 robots al mes, mientras que sus planes a largo plazo son mucho más ambiciosos, XPeng ha llegado a plantear un objetivo de producción de hasta un millón de unidades anuales para 2030.
Sin embargo, la compañía todavía no ha detallado la capacidad máxima concreta de la línea que acaba de poner en marcha, tampoco ha anunciado el precio del robot, por lo que todavía resulta difícil evaluar la viabilidad económica del proyecto cuando alcance una escala comercial. La intención de XPeng es que IRON no sea un robot diseñado únicamente para realizar una tarea concreta, la compañía lo presenta como una plataforma humanoide de propósito general, capaz de asumir distintas funciones dependiendo del software, los modelos de IA y las herramientas que se incorporen.
El objetivo es que el robot pueda seguir mejorando a medida que acumula experiencia en escenarios reales, XPeng espera utilizar inicialmente sus propias instalaciones como banco de pruebas para recopilar datos, mejorar el comportamiento del sistema y ampliar progresivamente el número de tareas que puede ejecutar. La empresa también considera que la robótica humanoide podría convertirse en un negocio con márgenes superiores a los del automóvil eléctrico debido a las elevadas barreras tecnológicas y a la oferta todavía limitada de robots avanzados.
La expansión de XPeng en este mercado también se apoya en una nueva estructura financiera, su división de robótica, Dogotix, anunció recientemente compromisos de financiación por alrededor de 900 millones de dólares. La ronda estuvo liderada por IDG Capital y contó también con la participación de Gaorong Ventures, además de inversores estratégicos como Alibaba y Tencent.
La operación situaría la valoración de Dogotix en aproximadamente 6.300 millones de dólares una vez completada la transacción y utilizado íntegramente el plan de incentivos de capital previsto, XPeng seguirá manteniendo el control de la división y continuará consolidando sus resultados financieros dentro del grupo. El avance industrial de XPeng llega además en un momento en el que la carrera por los robots humanoides empieza a trasladarse desde las demostraciones tecnológicas hacia la fabricación real.
Uno de los principales referentes del sector es Tesla Optimus, un proyecto para el que Elon Musk llegó a plantear la producción de unas 10.000 unidades durante 2026, sin embargo, la propia Tesla ha reconocido posteriormente que el despliegue está avanzando más lentamente de lo previsto. La producción de Optimus en Fremont todavía se encuentra en una fase inicial y el ritmo de fabricación previsto sigue siendo reducido.
En este contexto, XPeng consigue adelantarse al poner en funcionamiento una línea específica para robots humanoides, aunque todavía existe una diferencia importante entre disponer de una fábrica operativa y conseguir producir miles de unidades de forma consistente.
La entrada en funcionamiento de esta línea supone un avance relevante para XPeng, pero el verdadero reto comenzará cuando la compañía intente aumentar el volumen de fabricación, construir un robot humanoide capaz de caminar, interactuar con su entorno y ejecutar tareas en una demostración controlada es muy diferente de producir miles de unidades con una calidad uniforme, un coste competitivo y una fiabilidad suficiente para trabajar durante largas jornadas.
XPeng tendrá que demostrar además que la inteligencia artificial de IRON puede traducirse en aplicaciones útiles en entornos reales y no limitarse a movimientos o tareas previamente preparadas.