El movimiento amplía así el peso de los dispositivos dentro de la propuesta comercial de O2, hasta ahora diferenciada por una oferta más simplificada. El servicio estará disponible para los clientes de todas las tarifas convergentes y se limitará a determinados smartphones identificados dentro del catálogo como O2 Estrena. Entre los primeros modelos disponibles figura el nuevo iPhone 18 Pro.
El funcionamiento establece un periodo inicial de 24 meses. Una vez cumplido ese plazo, O2 comunicará al cliente que puede renovar el smartphone y seleccionar otro dispositivo disponible en el catálogo de la operadora. En caso de optar por el cambio, comenzará a abonar la cuota mensual correspondiente al nuevo terminal elegido y no tendrá que afrontar una penalización por la renovación.
Además, O2 gestionará tanto la recogida del dispositivo anterior como la entrega del nuevo, aunque para completar el proceso, el smartphone devuelto deberá encontrarse en estado funcional.
La renovación, sin embargo, no será obligatoria. Si después de los 24 meses el cliente prefiere mantener su terminal, podrá continuar con el dispositivo y conservar las condiciones de su contrato vigente. De este modo, el operador plantea el plazo de dos años como el momento a partir del cual se habilita la posibilidad de cambio, pero mantiene la decisión final en manos del usuario.
“Con O2 Estrena, seguimos incorporando servicios pensados para hacer la vida más fácil al cliente"
“Con O2 Estrena, seguimos incorporando servicios pensados para hacer la vida más fácil al cliente, reafirmando los principios que definen a nuestra marca: sencillez, transparencia y libertad de elección”, explica Mariano Domecq, director de O2.
Asimismo, Domecq vincula la incorporación del servicio con la estrategia del grupo y señala que O2 continúa “en consonancia con el compromiso de Telefónica de ofrecer más y mejores servicios para el cliente como la mejor vía de acceso a las tecnologías digitales entre los ciudadanos”.
La llegada de esta modalidad a O2 supone, por tanto, la extensión a la segunda marca de Telefónica de una fórmula que el grupo ya utiliza en Movistar. Más allá del lanzamiento de un nuevo servicio, la decisión refuerza el papel de O2 como vía adicional para comercializar dispositivos y servicios asociados dentro de la estrategia de Telefónica.
O2 Estrena estará vinculado a una selección de smartphones de gama alta y permitirá encadenar ciclos de renovación a partir de los 24 meses, siempre que el cliente decida entregar el dispositivo anterior y escoger uno nuevo.
Además, todos los terminales comercializados por O2 cuentan con cuatro años de garantía. Este periodo supera los dos años establecidos como referencia para solicitar el cambio, por lo que aquellos clientes que no opten por renovar podrán continuar con el mismo smartphone dentro del periodo de cobertura indicado por la operadora.