Apple ha inaugurado en Londres Apple Music Hall, un nuevo recinto de música en directo situado en Battersea Power Station que busca combinar la experiencia de un concierto íntimo con las capacidades técnicas de una producción profesional, la compañía ha presentado el proyecto como una nueva pieza dentro de su estrategia alrededor de Apple Music y su relación con artistas y público. El recinto está situado junto al río Támesis y aprovecha parte de la arquitectura característica de Battersea Power Station, uno de los edificios industriales más reconocibles de Londres.
Más allá de funcionar como una sala de conciertos, Apple Music Hall se ha diseñado como una infraestructura de producción completa, la idea es que una misma actuación pueda utilizarse simultáneamente como experiencia presencial, grabación musical, producción audiovisual y retransmisión internacional.
Apple Music Hall tiene capacidad para 600 espectadores, una dimensión que busca mantener la cercanía entre artistas y público, Apple asegura que prácticamente todas las localidades están pensadas para ofrecer una visión próxima del escenario, aunque el espacio cuenta con una infraestructura técnica más propia de producciones de mayor tamaño.
El escenario tiene una anchura de 38 pies, unos 11,6 metros, y puede configurarse de diferentes maneras, la distribución puede adoptar el formato tradicional con el artista situado frente al público o transformarse en una disposición más envolvente, con una experiencia cercana a los conciertos en formato circular. Uno de los elementos centrales del recinto es su sistema de sonido espacial, compuesto por 48 altavoces distribuidos alrededor del público, de esta manera, las actuaciones preparadas para Spatial Audio pueden reproducirse en un entorno inmersivo durante el propio concierto.
La arquitectura también desempeña un papel importante, el interior incorpora elementos inspirados en la propia Battersea Power Station, como ladrillo visto, arcos acanalados y balcones de bronce. Una gran pared de cristal conecta visualmente el espacio con el edificio histórico, el vestíbulo y el río Támesis, el resultado es una sala que intenta combinar el carácter de un club de pequeño formato con una infraestructura técnica preparada para producciones profesionales.
La principal diferencia respecto a una sala de conciertos convencional se encuentra detrás del escenario, Apple Music Hall incorpora dos estudios dedicados de grabación y mezcla, construidos con especificaciones profesionales. Gracias a esta infraestructura, las actuaciones pueden registrarse como grabaciones multicanal y posteriormente mezclarse en Spatial Audio, el proceso también puede realizarse en directo, de modo que la producción sonora no tiene por qué limitarse a una edición posterior al concierto.
Esto permite que una única actuación tenga una segunda vida fuera de la sala, mientras los 600 asistentes disfrutan del concierto, Apple puede registrar la interpretación para convertirla posteriormente en contenido disponible para los usuarios de Apple Music. La compañía también ha preparado el recinto para la producción audiovisual, el espacio cuenta con conexiones para 16 cámaras o más, todas ellas conectadas a una sala de control diseñada específicamente para la realización de las actuaciones.
Una de las particularidades de esta infraestructura es que admite la utilización simultánea de cámaras tradicionales de producción y sistemas de captura de vídeo mediante iPhone. Apple no ha detallado en el comunicado qué modelos concretos de iPhone se emplearán ni las configuraciones técnicas utilizadas, pero sí señala que podrán funcionar en paralelo con las cámaras profesionales.
La combinación de todas estas tecnologías permite a Apple plantear Apple Music Hall como algo más que una sala física, una actuación puede producirse para el público presente en Londres y, al mismo tiempo, convertirse en un contenido preparado para espectadores de todo el mundo. Apple confirma que los conciertos celebrados en el recinto también podrán retransmitirse en directo a nivel global, permitiendo que los seguidores que no se encuentren en Londres puedan acceder a determinadas actuaciones.
La compañía plantea así un modelo en el que el concierto presencial se convierte en el punto de partida de diferentes formatos de contenido, el mismo espectáculo puede existir como experiencia física, emisión en directo, grabación musical en Spatial Audio y producción audiovisual multicámara. Para los artistas, el planteamiento también supone centralizar en una única localización diferentes procesos que habitualmente requieren desplazamientos entre una sala de conciertos y estudios de grabación y producción.
Oliver Schusser, vicepresidente de Apple Music e International Content, ha situado la apertura del recinto dentro de la apuesta histórica de Apple por la música, desde el iPod y iTunes hasta Apple Music y sus iniciativas relacionadas con actuaciones en directo.
La inauguración de Apple Music Hall coincide con otro movimiento de Apple en Londres, la compañía ha anunciado que los programas y presentadores de Apple Music Radio con sede en Londres pasarán a emitir desde nuevos estudios situados también en Battersea. Apple Music Radio mantiene una programación continua durante las 24 horas y funciona como uno de los espacios de la plataforma destinados a conectar a artistas y oyentes.
La nueva ubicación permitirá concentrar en el mismo entorno parte de la producción de radio y las nuevas actividades de Apple Music Hall, de esta manera, Battersea pasa a convertirse en un punto relevante para las operaciones de Apple Music en Londres. Zane Lowe, director creativo global de Apple Music y presentador principal de Apple Music 1, ha señalado que el objetivo de la compañía es seguir creando espacios donde artistas y seguidores puedan encontrarse y compartir experiencias musicales.