Xiaomi vuelve a poner toda la carne en el asador con sus nuevos Xiaomi 18 Pro y Xiaomi 18 Pro Max, dos de los grandes protagonistas de la nueva generación de móviles de gama alta que la compañía acaba de presentar en China. La nueva familia apuesta por una combinación de potencia bruta, grandes baterías, fotografía de alta resolución y funciones de inteligencia artificial.
La principal diferencia entre los Xiaomi 18 Pro y 18 Pro Max está en sus dimensiones, pantalla y batería, el Xiaomi 18 Pro incorpora una pantalla LTPO AMOLED de aproximadamente 6,4 pulgadas y una batería de 7.000 mAh, mientras que el Pro Max sube hasta las 6,9 pulgadas y una enorme batería de 8.500 mAh. En ambos casos, Xiaomi apuesta por baterías con un contenido de silicio elevado, de hasta el 32%, los dos teléfonos también comparten carga rápida por cable de 100 W y carga inalámbrica de 50 W.
En cuanto al procesador, Xiaomi recurre a la nueva generación de chips de Qualcomm, el Xiaomi 18 Pro utiliza el Snapdragon 8 Elite Gen 6, mientras que el Pro Max incorpora el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6, situado por encima en la nueva familia de Qualcomm. Esta configuración convierte al modelo Max en la propuesta más potente de la serie, aunque ambos teléfonos están orientados claramente al segmento premium.
Una de las novedades más interesantes está en la pantalla frontal, los Xiaomi 18 Pro incorporan un sistema de privacidad basado en hardware similar en concepto al que Samsung introdujo con sus últimos Galaxy S26 Ultra, pero Xiaomi amplía su funcionamiento con diferentes automatizaciones. Los paneles, fabricados por TCL, alcanzan los 120 Hz, cuentan con biseles de apenas 0,99 milímetros y llegan hasta los 4.000 nits de brillo máximo. También utilizan protección Xiaomi Dragon Crystal Glass 3.0.
La función de privacidad permite limitar la visibilidad de determinados contenidos cuando el usuario activa el modo correspondiente, lo interesante es que no se limita a oscurecer toda la pantalla, puede aplicarse de manera específica a determinadas aplicaciones y también afectar a elementos como las notificaciones, ventanas flotantes o vistas divididas.
El sistema puede, además, activar o desactivar determinadas funciones dependiendo de la ubicación, de esta forma, el usuario puede configurar que la protección se active al llegar al trabajo y se desactive al volver a casa. También existen activadores inteligentes asociados a determinados lugares, como aeropuertos o ascensores. Otra posibilidad es utilizar la cámara frontal para detectar si hay alguien mirando la pantalla y sugerir la activación del modo de privacidad.
La fotografía es otro de los grandes pilares de la nueva generación, tanto el Xiaomi 18 Pro como el 18 Pro Max incorporan una configuración trasera con dos sensores de 200 megapíxeles, el principal utiliza un sensor de 1/1,28 pulgadas, mientras que el teleobjetivo periscópico emplea un sensor de 1/1,56 pulgadas. A estos dos sensores se suma una cámara ultra gran angular de 50 MP. En la parte frontal también encontramos un sensor de 50 MP, orientado a selfies y videollamadas.
El Pro Max añade además un sistema LOFIC destinado a mejorar la captura de luz y el control de las zonas más brillantes de la imagen, esta tecnología resulta especialmente relevante en escenas con grandes diferencias de iluminación, donde conservar información tanto en las sombras como en las altas luces supone un reto para los sensores. La configuración fotográfica se completa con la colaboración de Leica, que continúa siendo una de las principales señas de identidad.
Junto al sistema de cámaras aparece de nuevo uno de los elementos más llamativos de los Xiaomi 18 Pro, la pantalla secundaria trasera, el pequeño panel permite consultar notificaciones y determinados elementos del sistema, pero también tiene una función especialmente práctica: utilizar las cámaras traseras para hacerse selfies mientras el usuario puede verse en la pantalla.
Xiaomi también permite emplearla para mostrar animaciones y otros contenidos generados mediante inteligencia artificial, además de incorporar funciones adicionales relacionadas con la personalización del dispositivo. Los dos terminales funcionan con HyperOS 4, la nueva versión de la capa de personalización de Xiaomi basada en Android 17, con la inteligencia artificial como papel importante dentro del software ya que Xiaomi incorpora herramientas para editar fotografías, eliminar elementos de las imágenes, ampliar escenas mediante funciones generativas, generar textos y transformar fotografías y dibujos.
La IA también se integra en las posibilidades de personalización de la pantalla trasera, que puede utilizar contenidos generados para modificar el aspecto del teléfono, el objetivo de Xiaomi es que estas funciones no queden limitadas a un asistente conversacional, sino que formen parte de diferentes aspectos del sistema operativo y, especialmente, de la fotografía.
Xiaomi también ha reservado una versión especial de la familia, se trata de la Xiaomi 18 Pro Series Transparent Special Edition, una variante con una trasera semitransparente que permite observar algunos de los componentes internos del teléfono. La estética recuerda a las antiguas Explorer Edition de Xiaomi, que precisamente popularizaron este tipo de diseños dentro de la gama alta de la compañía.
Al cambio directo, el Xiaomi 18 Pro de 12 GB + 256 GB se sitúa en torno a los 785 euros, mientras que el Pro Max de 12 GB + 256 GB ronda los 915 euros. La edición transparente alcanza los 10.999 yuanes en su configuración de 16 GB + 1 TB, unos 1.428 euros al cambio.