BOOX ha presentado Picco, un nuevo dispositivo de tinta electrónica que apuesta por reducir al mínimo el formato tradicional de los eReaders, con una pantalla de 3,97 pulgadas y un peso de 58 gramos, el nuevo modelo tiene unas dimensiones similares a las de una tarjeta de crédito y se presenta como una alternativa para quienes buscan llevar siempre encima un dispositivo dedicado a la lectura.
El tamaño es precisamente el principal elemento diferencial de BOOX Picco, frente a los eReaders convencionales, que suelen apostar por pantallas de mayor tamaño para facilitar la lectura, este modelo busca todo lo contrario, reducir sus dimensiones para convertirlo en un dispositivo que pueda acompañar al usuario prácticamente en cualquier situación.
Con 3,97 pulgadas de pantalla y 58 gramos de peso, Picco puede guardarse en un bolsillo convencional e incluso en el denominado bolsillo relojero de algunos pantalones, la compañía también ha desarrollado una funda magnética que se acopla a la parte trasera de un smartphone, permitiendo transportar ambos dispositivos juntos. La idea es que el usuario pueda disponer de un dispositivo específicamente dedicado a la lectura sin tener que llevar consigo un eReader de mayor tamaño.
A pesar de su reducido tamaño, BOOX ha apostado por mantener las principales características asociadas a sus dispositivos de tinta electrónica, Picco incorpora una pantalla eInk monocromática con una densidad de 235 ppp, pensada para mostrar textos con un alto nivel de nitidez. La pantalla también cuenta con luz frontal, una característica que permite utilizar el dispositivo tanto en entornos con poca iluminación como durante el día, el usuario puede ajustar tanto el brillo como la temperatura de color de la iluminación para adaptar la experiencia de lectura a diferentes situaciones.
Además, Picco integra un botón físico que permite cambiar entre la iluminación diurna y nocturna, facilitando el acceso a estos ajustes sin tener que navegar por los menús del dispositivo. El fabricante ha combinado la pantalla táctil con controles físicos para pasar de página, una configuración que busca ofrecer diferentes formas de interacción, también incorpora un sensor capaz de detectar la orientación del dispositivo y rotar la pantalla en cuatro direcciones, por lo que puede utilizarse en diferentes posiciones.
El reducido tamaño de Picco también ha obligado a BOOX a adaptar su experiencia de usuario, la compañía asegura que ha desarrollado un firmware optimizado específicamente para este formato, tomando como referencia el software utilizado en sus tabletas de tinta electrónica. El dispositivo permite modificar diferentes parámetros de visualización para adaptar la lectura a cada usuario, entre ellos se encuentran la tipografía, el tamaño del texto, los márgenes y el interlineado, de forma que cada lector pueda configurar la pantalla en función de sus preferencias.
Esta personalización resulta especialmente relevante en un dispositivo de menos de cuatro pulgadas, donde la distribución del texto y el tamaño de los caracteres tienen un impacto mayor sobre la comodidad durante sesiones de lectura prolongadas. En cuanto al almacenamiento, BOOX Picco incorpora una tarjeta microSD de 16 GB que puede ampliarse hasta 2 TB, una capacidad que permite almacenar una biblioteca digital de grandes dimensiones.
Los contenidos pueden transferirse al dispositivo de diferentes maneras. BOOX permite hacerlo mediante la aplicación BOOX Tiles, a través del navegador web o utilizando un cable USB-C. El dispositivo no se limita además a la lectura de libros electrónico, su sistema operativo permite instalar diferentes aplicaciones, entre ellas herramientas como Pomodoro, Todo o Countdown, ampliando su utilización hacia tareas de productividad y organización personal.
BOOX también quiere que Picco tenga un componente más personal, el dispositivo permite utilizar fotografías, obras de arte o citas como salvapantallas, aprovechando las características de la tecnología eInk para mostrar estos contenidos cuando la pantalla no está siendo utilizada para leer. La compañía plantea así Picco como algo más que un eReader convencional, su reducido formato y la posibilidad de instalar aplicaciones hacen que pueda funcionar como un pequeño dispositivo auxiliar para determinadas tareas cotidianas, aunque su principal objetivo continúa siendo ofrecer una experiencia de lectura alejada de las distracciones habituales de un smartphone.
En este sentido, el concepto de BOOX Tiles busca precisamente explorar nuevos usos de la tinta electrónica en dispositivos de menor tamaño y con formatos diferentes a los habituales en el mercado de los lectores digitales.
El BOOX Picco ya está disponible a través de la tienda online de la compañía con un precio de 109,99 euros. Con este lanzamiento, BOOX inaugura oficialmente la gama BOOX Tiles, una nueva categoría de dispositivos con la que la compañía busca ampliar el uso de la tecnología eInk más allá de los formatos tradicionales de eReaders y tabletas.