La operación busca incorporar tecnologías capaces de aumentar el rendimiento del almacenamiento compartido a medida que crece el tamaño de los clústeres de GPU. El movimiento responde a uno de los principales desafíos que plantea el desarrollo de grandes infraestructuras de inteligencia artificial: alimentar con datos de forma constante sistemas que ejecutan enormes cantidades de operaciones en paralelo. Las arquitecturas tradicionales de almacenamiento no fueron diseñadas para los niveles de escala, concurrencia y rendimiento que requieren estos entornos.
Para afrontar ese cuello de botella, NetApp trabaja en una arquitectura que separa los metadatos de los propios datos. De este modo, los servicios de metadatos pueden aumentar su capacidad de forma independiente y adaptarse al crecimiento de la infraestructura, con ello se crearán entornos capaces de gestionar billones de archivos y despliegues de varios exabytes.
La tecnología de PEAK:AIO se centra precisamente en la gestión de metadatos y en sistemas de archivos paralelos de alto rendimiento. Su integración con ONTAP, el sistema operativo de almacenamiento de NetApp, permitiría incorporar servicios especializados de metadatos, un espacio de nombres global y acceso paralelo basado en NFS para cargas de trabajo que requieren un alto grado de procesamiento simultáneo.
El objetivo técnico consiste en evitar que el acceso a los datos limite el aprovechamiento de las GPU, ya que una infraestructura de cálculo puede contar con grandes cantidades de aceleradores, pero su rendimiento también depende de la capacidad del almacenamiento para suministrar la información necesaria al ritmo que requieren las cargas de IA.
“Las nubes de IA necesitan almacenamiento compartido de alto rendimiento capaz de escalar al mismo ritmo que crecen los clústeres de GPU, manteniendo al mismo tiempo la resiliencia, la seguridad y la simplicidad operativa de las que dependen las organizaciones”, explica George Kurian, CEO de NetApp.
La arquitectura prevista mantendrá ONTAP como base para los datos e incorporará sobre ella los servicios escalables de metadatos y el acceso NFS paralelo. NetApp plantea que esta combinación puede reducir las interrupciones de las GPU relacionadas con el acceso a los datos y elevar la eficiencia de las infraestructuras dedicadas a inteligencia artificial.
PEAK:AIO tiene su sede en Manchester y desarrolla una plataforma de almacenamiento para IA definida por software que puede escalar desde un único servidor hasta entornos de exabytes sobre hardware estándar del sector. Su tecnología surgió de colaboraciones con instituciones de investigación como Los Alamos National Laboratory y Carnegie Mellon University.
Además, sus sistemas se encuentran desplegados en Los Alamos National Laboratory, NHS AIDE, Oxford Robotics Institute, Carnegie Mellon University, University of Liverpool, University of Strathclyde MediForge Hub y Zoological Society of London.
“NetApp y PEAK:AIO conectaron a partir de una convicción compartida: la era de la IA exige un enfoque radicalmente nuevo de la infraestructura de datos”
“NetApp y PEAK:AIO conectaron a partir de una convicción compartida: la era de la IA exige un enfoque radicalmente nuevo de la infraestructura de datos”, señala Mark Klarzynski, CTO y fundador de PEAK:AIO. El directivo destaca la posibilidad de combinar la tecnología desarrollada por su compañía con la escala y la base de clientes de NetApp.
La compra ampliaría la estrategia de NetApp para construir una plataforma de datos capaz de responder al crecimiento de las cargas de inteligencia artificial sin sustituir la infraestructura ONTAP existente. Además, la compañía plantea una vía de evolución para sus actuales clientes a partir de la incorporación de las capacidades de PEAK:AIO.
No obstante, la integración todavía es un proyecto futuro. NetApp no ha detallado el importe de la adquisición ni un calendario para incorporar las tecnologías de PEAK:AIO a sus productos. Asimismo, advierte de que las características, funcionalidades y plazos relacionados con esa futura integración pueden cambiar. La transacción está sujeta a las condiciones habituales de cierre y a las correspondientes autorizaciones regulatorias.