El nuevo dispositivo recupera la pantalla y el botón físico en un formato de 11,5 milímetros de grosor. Integra funciones de Health Guardian, seguimiento de más de 50 deportes y acceso a Google Health Coach mediante suscripción.
Google ha anunciado Fitbit Edge, su nuevo monitor de actividad que busca situarse entre los relojes inteligentes Pixel Watch y las pulseras sin pantalla como Fitbit Air, la compañía recupera así un formato centrado en consultar estadísticas de un vistazo y registrar entrenamientos desde la muñeca, pero incorpora un conjunto de sensores y funciones de inteligencia artificial que va mucho más allá del conteo de pasos.
La compañía plantea Fitbit Edge para quienes quieren consultar datos deportivos sin llevar un reloj inteligente completo, pero tampoco desean depender del teléfono para revisar sus métricas. Fitbit Air, presentado anteriormente, apuesta por una experiencia sin pantalla y por el seguimiento pasivo; Fitbit Edge añade una interfaz con controles directos y un enfoque más activo durante el entrenamiento.
El cuerpo está fabricado en aluminio reciclado y adopta una silueta curvada para adaptarse a la muñeca, su grosor es de 11,5 milímetros y, según la comparación aportada por Google, la caja pesa un 45% menos que la del Apple Watch Series 12. Fitbit Edge estará disponible en cuatro combinaciones de color y acabado: Obsidian con caja Matte Black, Fog con Polished Silver, Olive con Satin Pyrite y Canyon con Warm Gold.
El monitor incorpora, según Google, la pantalla más grande y brillante utilizada hasta ahora en uno de sus trackers, ofrece un 46% más de superficie de visualización frente a generaciones anteriores, se trata de una pantalla Hybrid OLED concebida para mostrar tarjetas con información de un vistazo y esferas personalizables, con legibilidad incluso bajo luz solar directa. La interfaz recupera también un botón físico lateral con respuesta táctil.
La organización del sistema se inspira en la experiencia estrenada con Pixel Watch 5, desde las tarjetas se puede acceder a pasos, tiempo, frecuencia cardiaca, sueño, seguimiento del ciclo y ejercicios, mientras que las funciones cotidianas incluyen Google Maps, controles multimedia y notificaciones de llamadas y mensajes. La combinación de pantalla y controles físicos es especialmente pertinente para corredores y usuarios de gimnasio, donde el sudor, los movimientos o la necesidad de consultar datos rápidamente pueden complicar el manejo exclusivamente táctil.
Fitbit Edge permite iniciar desde la muñeca más de 50 modalidades de ejercicio, la nueva aplicación de entrenamiento muestra métricas en tiempo real adaptadas a la actividad, incluidas zonas de frecuencia cardiaca para intervalos, ritmos objetivo para carrera, parciales en pista y estadísticas específicas para disciplinas como Pilates. Google incorpora además reconocimiento automático capaz de identificar y clasificar hasta 100 tipos de entrenamientos, incluso cuando el usuario no ha iniciado manualmente una sesión.
Son dos funciones diferentes, los más de 50 modos se pueden iniciar de forma explícita y proporcionan vistas durante la sesión, mientras que la detección automática intenta reconocer actividades realizadas sin intervención. Una de las novedades más relevantes para el deporte al aire libre es el GPS de precisión integrado, que permite registrar rutas sin llevar el móvil, Google afirma que ofrece una mejora de hasta el 40% en la precisión del seguimiento respecto a generaciones anteriores, gracias a un nuevo conjunto de componentes y al diseño de la carcasa de aluminio con tecnología de nanomoldeo.
La marca no aporta en la información difundida el protocolo concreto utilizado para medir esa mejora ni una comparativa de recorridos en distintas condiciones, por lo que la cifra debe entenderse como una estimación del fabricante, será necesario comprobar su comportamiento real en zonas urbanas, recorridos con obstáculos y sesiones prolongadas.
El dispositivo incluye también altímetro para registrar cambios de elevación durante carreras con desnivel, entrenamientos en cuestas o ejercicios que implican subir escaleras. La combinación de GPS, altimetría y métricas de esfuerzo amplía el uso de Fitbit Edge frente a las pulseras centradas principalmente en pasos y frecuencia cardiaca.
Google sitúa Health Guardian como uno de los apartados principales de su nuevo wearable, la función realiza seguimiento en segundo plano de cambios vinculados al bienestar y, según la compañía, puede aportar información sobre tendencias de presión arterial, tendencias de resistencia a la insulina y alertas de frecuencia cardiaca alta o baja.
Conviene distinguir estos indicadores de una medición clínica directa, Google describe funciones de seguimiento de tendencias y orientación sobre patrones, no un diagnóstico médico ni una sustitución de pruebas de laboratorio o de instrumentos clínicos específicos. La disponibilidad y el alcance de determinadas funciones sanitarias pueden depender de las condiciones indicadas por el fabricante.
La propia Google relaciona los datos con un sistema de acompañamiento, mediante Google Health Premium, Health Coach puede interpretar cambios observados, ofrecer sugerencias sobre hábitos y ejercicio, adaptar planes de actividad y aportar contexto para conversar con un profesional sanitario. El objetivo es que las cifras recogidas por los sensores resulten más comprensibles y útiles para el usuario.
Este planteamiento extiende a una pulsera con pantalla algunas de las funciones avanzadas de salud que la compañía ha estado introduciendo en su familia de dispositivos, aunque no significa que Fitbit Edge incluya todas las funciones de seguridad y emergencia de un Pixel Watch. En el apartado de sensores, Fitbit Edge incorpora una aplicación de electrocardiograma para evaluaciones del ritmo cardiaco desde la muñeca, a ello se añade monitorización óptica continua de la frecuencia cardiaca, destinada a registrar actividad, descanso y tendencias de recuperación durante las 24 horas.
El seguimiento nocturno incluye un sensor de temperatura cutánea que identifica variaciones durante el sueño, esos datos se combinan con el análisis de fases del descanso y la variabilidad de la frecuencia cardiaca, o HRV, para elaborar una puntuación de recuperación cada mañana. La lectura conjunta de estos indicadores pretende ofrecer una visión más completa del estado diario del usuario que una métrica aislada, no obstante, las puntuaciones de recuperación y las estimaciones derivadas de sensores de consumo deben interpretarse como referencias de bienestar, sin sustituir una valoración clínica cuando existe un problema de salud.
Google anuncia hasta siete días de autonomía con una sola carga, con la intención de permitir el registro continuo de entrenamientos durante el día y de fases del sueño durante la noche, la duración real dependerá de la configuración, el uso de funciones y los hábitos de cada persona. El sistema de carga magnética rápida promete proporcionar un día completo de batería tras cinco minutos de conexión cuando el nivel de carga es bajo, la compañía no detalla aquí el tiempo total necesario para cargar el dispositivo desde cero.
Fitbit Edge ofrece resistencia al agua hasta 50 metros y se ha diseñado para acompañar distintas actividades físicas, este dato de resistencia no debe confundirse con una promesa de idoneidad para cualquier deporte acuático o para inmersiones sin límites.
Google también ha introducido un cambio en la construcción del dispositivo. Fitbit Edge es, según la compañía, su primer monitor de actividad reparable, gracias a una arquitectura interna modular y a una batería sustituible. La decisión busca alargar la vida útil de una categoría de producto en la que el desgaste de la batería suele acabar condicionando la continuidad de uso. El anuncio, sin embargo, no especifica el procedimiento concreto de sustitución, los precios de reparación ni la disponibilidad de componentes por mercado.
La pulsera ya se puede reservar por 179,99 dólares en Estados Unidos y llegará a las tiendas el 27 de octubre, Google ofrece tres meses de Google Health Premium incluidos con la compra.
Además de los cuatro acabados estándar, Google ha anunciado una edición especial desarrollada con Stephen Curry, asesor de rendimiento de la compañía y cuatro veces campeón de la NBA. Incluye tonos inspirados en su imagen, con detalles en naranja y materiales descritos como repelentes al agua y capaces de evacuar la humedad. La Stephen Curry Special Edition tendrá un precio de 219,99 dólares. Para el modelo convencional, Google confirma 179,99 dólares en el mercado estadounidense, con reservas ya disponibles y llegada a las tiendas el 27 de octubre.