La telefonía y el acceso a Internet móvil vuelven a situarse como los servicios mejor valorados por los hogares españoles. Así lo recoge el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia correspondiente al segundo trimestre de 2026, que muestra una mejora general de la satisfacción respecto al mismo periodo del año anterior.
El balance favorable convive con diferencias en los motivos de descontento, el precio sigue siendo la principal causa de insatisfacción en la mayoría de los servicios, pero la calidad ocupa el primer lugar cuando se trata del acceso a Internet, tanto móvil como fijo. Esa misma cuestión tiene un peso destacado entre las reclamaciones de telecomunicaciones.
El 68,8% de los hogares se declara satisfecho o muy satisfecho con la banda ancha fija, mientras que en la televisión de pago el porcentaje alcanza el 67,5%. Ambos servicios reúnen así una valoración positiva de aproximadamente dos de cada tres hogares, tras experimentar las mayores mejoras interanuales del panel. Por su parte, la satisfacción con la telefonía fija, la electricidad y el gas natural se aproxima al 60%, los servicios móviles mantienen la primera posición en la comparación, aunque la nota difundida por la CNMC no detalla en el texto sus porcentajes concretos de satisfacción.
La mejora respecto a 2025 describe la percepción de los consumidores, no una medición técnica de las prestaciones, el panel permite conocer cómo valoran los hogares los servicios contratados y qué dificultades encuentran, complementando esa visión con información sobre sus hábitos y experiencias. También conviene separar la evolución de la satisfacción del volumen de reclamaciones, que aumente la valoración positiva de un servicio no significa que desaparezcan los problemas ni que todos los usuarios tengan la misma experiencia.
Entre los hogares insatisfechos con Internet móvil, el 60,1% señala la falta de calidad como motivo de descontento, en la banda ancha fija, esa proporción es del 56,6%. En ambos casos, el precio ocupa la segunda posición, a diferencia de lo que sucede en la mayoría de los servicios del panel.
Estos porcentajes se refieren al grupo de hogares insatisfechos con cada servicio, no significan que seis de cada diez hogares que utilizan Internet móvil estén descontentos, ni que más de la mitad de todos los clientes de banda ancha fija considere insuficiente la calidad. La base sobre la que se calcula cada dato es esencial para interpretar su alcance.
Los resultados muestran que, cuando aparece una valoración negativa del acceso a Internet, la experiencia del servicio tiene más peso que su coste. La nota no desglosa qué problemas concretos explican esa percepción, por lo que no permite atribuirla exclusivamente a la velocidad, la cobertura o las interrupciones. La distinción entre el liderazgo de los servicios móviles en satisfacción y el peso de la calidad entre sus clientes insatisfechos no supone una contradicción, un servicio puede obtener una buena valoración general y, al mismo tiempo, tener un motivo de descontento claramente predominante entre quienes no están satisfechos.
El acceso fijo a Internet presenta la mayor proporción de hogares que han formulado alguna queja o reclamación durante los últimos doce meses: un 10,8%, en el extremo opuesto se sitúan la telefonía móvil y el gas natural, ambos con un 5,4%. La proporción registrada en banda ancha fija duplica así la de esos dos servicios, la comparación se refiere al porcentaje de hogares que reclamaron en cada categoría, no al número absoluto de reclamaciones ni a su gravedad.
Más de la mitad de las reclamaciones de los servicios de telecomunicaciones está relacionada con la falta de calidad, el dato refuerza la importancia de la prestación efectiva del servicio en la experiencia del consumidor, más allá de las condiciones económicas de contratación. El periodo de referencia también merece atención, aunque la encuesta se realizó en el segundo trimestre de 2026, la pregunta sobre reclamaciones abarca los doce meses anteriores.
El patrón cambia al observar los suministros energéticos, entre los hogares insatisfechos con el gas natural, el 86,8% apunta al precio como motivo de descontento. En electricidad, el porcentaje es del 84,3%, en ambos casos, la falta de claridad de las facturas y de los precios aparece en segundo lugar. La electricidad presenta además un perfil de reclamaciones diferente al de las telecomunicaciones, los problemas de facturación concentran el 47,7% de las quejas, frente al protagonismo de la calidad del servicio en las comunicaciones.