La nueva generación de portátiles profesionales estrena paneles OLED en tándem de hasta 2.000 nits, Dynamic Island y una interacción táctil integrada en macOS 27, los modelos de 14 y 16 pulgadas prometen hasta 24 horas de autonomía y se pondrán a la venta el 6 de noviembre.
Apple ha presentado este 28 de octubre una nueva generación de MacBook Pro que supone uno de los cambios más significativos en el concepto de sus portátiles profesionales, por primera vez, la pantalla del Mac admite control táctil. La compañía introduce esta posibilidad junto a una tecnología de visualización denominada PROLED XDR, basada en paneles OLED en tándem, y los procesadores M5 Pro y M5 Max.
La pantalla PROLED XDR es uno de los elementos centrales del lanzamiento, Apple utiliza un panel OLED en tándem, una construcción diseñada para combinar niveles altos de luminosidad con un control detallado de los píxeles. Según la marca, el sistema ofrece hasta 2.000 nits de brillo máximo tanto en contenido HDR como SDR y una relación de contraste de 10.000.000:1.
La tecnología pretende mejorar la reproducción de negros, luces intensas y transiciones tonales en proyectos de fotografía, vídeo y diseño, el nuevo motor de pantalla ajusta el color y la luminosidad de cada píxel en intervalos inferiores al milisegundo y compensa factores como la temperatura del panel, el contenido mostrado o el uso acumulado de sus elementos.
Otra novedad relevante para los profesionales del color es que el panel admite los espacios P3 y Adobe RGB desde una misma configuración de referencia. La compañía declara una cobertura superior al 80% de Rec. 2020 para determinados flujos de vídeo HDR, una característica de interés en tareas de gradación y edición donde es importante visualizar una amplia variedad de tonalidades.
La pantalla incorpora ProMotion, con una frecuencia de actualización adaptable entre 10 y 120 Hz, al reducir la frecuencia en escenas estáticas puede limitar el consumo energético, mientras que los 120 Hz favorecen la fluidez de animaciones, desplazamientos y contenido en movimiento. Apple incluye un tratamiento antirreflejos y mantiene una opción de vidrio nanotexturizado para trabajar en entornos de iluminación intensa.
La principal novedad de uso es la llegada de Touch al MacBook Pro, a diferencia de una pantalla simplemente superpuesta con sensores, Apple asegura haber integrado el sistema táctil directamente en el panel para reducir la latencia. De esta manera, el usuario puede desplazarse por páginas, ampliar fotografías con dos dedos, reorganizar ventanas y arrastrar elementos de una aplicación a otra.
En los flujos profesionales, Apple plantea usos más específicos, dibujar sobre la superficie de trabajo de una aplicación gráfica, manipular modelos tridimensionales o tocar instrumentos virtuales directamente en la pantalla. La compañía no sustituye los sistemas tradicionales de manejo, Touch convivirá con el teclado, los atajos y los gestos del trackpad, de modo que cada usuario podrá combinar métodos en función de la tarea.
macOS traduce determinadas pulsaciones táctiles en clics para facilitar el funcionamiento de aplicaciones existentes, mientras que nuevas interfaces de programación permitirán diseñar experiencias específicas. Apple menciona la adaptación de programas como Notion, Canva, Microsoft Office, Lightroom, DaVinci Resolve, Blender, Cinema 4D y Logic Pro, aunque indica que parte de este soporte de terceros llegará más adelante.
El rediseño de la parte superior de la pantalla incorpora Dynamic Island, una interfaz conocida en el iPhone que ahora se utiliza como espacio de información y acceso a determinadas funciones del ordenador. Apple la plantea como el lugar desde el que consultar actividades en directo, interactuar con Siri AI y acceder a búsquedas de Spotlight.
El nuevo MacBook Pro utiliza macOS 27, denominado Golden Gate, que amplía las funciones de Apple Intelligence y Siri AI, Apple describe un asistente capaz de utilizar contexto personal procedente de correos, mensajes y fotografías, comprender lo que aparece en pantalla y realizar determinadas tareas entre aplicaciones.
No todas estas capacidades estarán necesariamente disponibles de forma idéntica desde el primer día en todos los mercados. La compañía indica que Siri AI se encuentra en fase beta en macOS 27.2, con soporte para varios idiomas, incluido el español, y advierte de posibles diferencias geográficas y límites de uso diario para funciones que recurren a modelos en servidores.
En el apartado de procesamiento, Apple equipa los nuevos MacBook Pro con los chips M5 Pro y M5 Max, ambas opciones están dirigidas a cargas de trabajo intensivas, pero M5 Max concentra la propuesta de mayor rendimiento para edición audiovisual compleja, modelado 3D, efectos visuales, composición musical y aplicaciones avanzadas de inteligencia artificial.
La arquitectura incorpora aceleradores neuronales en los núcleos gráficos para mejorar la ejecución local de tareas de IA, así como núcleos de sombreado renovados, trazado de rayos de tercera generación y Dynamic Caching. Según Apple, las configuraciones más potentes permiten trabajar con varias secuencias ProRes 8K y ejecutar modelos de lenguaje de cientos de miles de millones de parámetros de manera local.
La memoria unificada alcanza un máximo configurable de 128 GB y el almacenamiento SSD llega hasta los 16 TB, estas cifras sitúan a la nueva generación entre los portátiles concebidos para proyectos con grandes bibliotecas de vídeo, conjuntos de datos o herramientas que necesitan mantener muchos recursos en memoria.
Apple ha reducido el peso de ambos tamaños, la versión de 14 pulgadas se sitúa en aproximadamente 1,36 kilogramos, mientras que el modelo de 16 pulgadas ronda unos 1,81 kilogramos. La reducción del grosor es más moderada, con aproximadamente medio milímetro menos en el modelo pequeño y casi un milímetro menos en el grande.
Pese al menor peso, la compañía anuncia hasta 24 horas de autonomía, una cifra máxima que variará con la configuración y el uso. También mantiene la carga rápida, con la posibilidad declarada de alcanzar el 50% de batería en unos 30 minutos en las condiciones indicadas por Apple. El conjunto incluye una cámara de 12 megapíxeles con Center Stage y micrófonos de calidad de estudio. El sistema de seis altavoces incorpora nuevos woofers, con unos graves que Apple anuncia un 50% más profundos, y tweeters renovados.
El MacBook Pro conserva una selección de conexiones físicas orientada al trabajo profesional; tres puertos Thunderbolt 5, HDMI, lector de tarjetas SDXC, alimentación MagSafe y toma de auriculares. En el apartado inalámbrico incorpora WiFi 7 y Bluetooth 6, además de Touch ID para autenticación. Según la configuración elegida, admite hasta tres monitores externos con M5 Pro o hasta cuatro con M5 Max, además de su propia pantalla.
En tareas relacionadas con el color, Apple presenta nuevos modos de referencia y herramientas de calibración para distintos estándares de fotografía, diseño y vídeo. La pantalla también incorpora perfiles DICOM para la revisión no diagnóstica de imágenes médicas, aplicaciones de investigación y educación, una limitación que la propia empresa especifica expresamente.
Apple ha abierto las reservas del MacBook Pro con pantalla PROLED XDR este 28 de octubre y prevé su llegada a tiendas y compradores el viernes 6 de noviembre. El MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 Pro parte de 3.349 euros y el de 16 pulgadas con el mismo chip, de 3.949 euros. Las configuraciones M5 Max comienzan en 5.249 euros para 14 pulgadas y 5.649 euros para 16 pulgadas.