El pacto no es menor. Warner representa a figuras como Dua Lipa, Ed Sheeran, Charli XCX o Twenty One Pilots, y ahora permitirá que los usuarios compongan nuevas piezas “construidas alrededor” del sonido de estos artistas, siempre bajo un marco legal y con compensación directa para quienes optan por formar parte del programa.
Por su parte, Warner insiste en que los artistas mantendrán el control total sobre cómo se usa su identidad. Según la compañía, cada participante podrá decidir en qué condiciones aparece su voz o su imagen en el catálogo de la plataforma.
Este acuerdo también cierra la disputa legal que Warner mantenía (junto a Sony y Universal) contra Suno, a quien acusaban de entrenar sus modelos con canciones con copyright extraídas de YouTube.
En palabras de Robert Kyncl, CEO de Warner Music Group, “este acuerdo es un hito para la comunidad creativa que beneficia a todos”. Además, ha recalcado que la IA solo puede ser pro-artista cuando respeta las licencias y reconoce el valor del trabajo dentro y fuera de la plataforma.
Suno aprovechará el acuerdo para transformar su plataforma. A partir del próximo año, será necesario tener una cuenta de pago para descargar las canciones generadas por la IA. El nivel gratuito permitirá crear y compartir temas, pero no exportarlos. Las suscripciones incluirán límites mensuales y la opción de comprar descargas adicionales.
De cara a 2026, la compañía lanzará modelos licenciados más avanzados que superarán al actual v5, y retirará las versiones antiguas una vez estén en funcionamiento.
El CEO de Suno, Mikey Shulman, ha señalado que esta alianza amplía el alcance de la plataforma y marca su siguiente etapa. “Nuestro acuerdo con Warner desbloquea una experiencia más rica para los amantes de la música y acelera nuestra misión de darle un nuevo valor al sonido para miles de millones de personas”, ha explicado. Además, asegura que se introducirán herramientas más avanzadas y oportunidades de colaboración con artistas de primer nivel.
Dentro del acuerdo, Suno también ha adquirido Songkick, la plataforma de descubrimiento de conciertos que antes pertenecía a Warner. La compañía mantendrá su funcionamiento independiente, aunque explorará formas de conectar la interacción generada por la IA con experiencias en vivo.
Con este movimiento, Warner se suma a la nueva tendencia del sector: pasar de la confrontación legal a los modelos de licencia. En las últimas semanas, grandes discográficas han firmado acuerdos similares con plataformas de IA, marcando un cambio claro en la estrategia del mercado.
Por ahora, la música del futuro parece moverse hacia un terreno de coexistencia negociada, donde la inteligencia artificial deja de ser una amenaza y pasa a ser un canal más para crear y generar ingresos.