Rosauro Varo ha decidido abandonar de forma voluntaria sus cargos en los consejos de administración de Movistar+ y de Telefónica España.
El empresario sevillano ha comunicado su decisión al presidente de Telefónica, Marc Murtra, y al máximo responsable de la filial audiovisual, Javier de Paz, con el objetivo de dedicar más tiempo a sus proyectos empresariales en los sectores del ocio y el inmobiliario.
Según avanza El Confidencial, la salida se producirá de forma inmediata tras una comunicación formal realizada la semana pasada. Varo ya ha remitido su dimisión voluntaria por carta a la compañía, de acuerdo con varias fuentes conocedoras del proceso, aunque el empresario no ha respondido a las solicitudes de este medio para ofrecer su versión.
La renuncia de Rosauro Varo se produce en un contexto de reorganización interna en Telefónica tras el relevo en la presidencia del grupo con la salida de José María Álvarez-Pallete. Varo formaba parte del consejo asesor de Telefónica España desde hace tres años y del consejo de Telefónica Audiovisual Digital, sociedad propietaria de Movistar+, desde mayo de 2023. Ambos nombramientos fueron impulsados por el anterior presidente de la teleco con quien mantiene una relación personal muy estrecha.
Tras la llegada de Marc Murtra a la presidencia en enero de este año, se estableció una nueva directriz interna para evitar la presencia simultánea de una misma persona en más de un órgano de gobierno del grupo. No obstante, Murtra optó por mantener a Varo en ambos consejos debido a su cercanía con Javier de Paz y a su condición de uno de los mayores inversores individuales de Telefónica, con una participación que supera los 20 millones de euros en acciones.
Fuentes próximas a la compañía señalan que la relación entre Murtra y Varo ha sido fluida desde el inicio y que el nuevo presidente valoraba positivamente su aportación. De hecho, ambos mantuvieron reuniones conjuntas el pasado verano en Marbella, en presencia de De Paz, y Varo ocupó un lugar destacado en la presentación del nuevo plan estratégico Transform and Growth el pasado 4 de noviembre, en señal de apoyo explícito a la nueva etapa de la operadora.
Pese a su salida de los consejos, Rosauro Varo mantiene intacta su apuesta accionarial por Telefónica. El empresario no ha vendido los cerca de tres millones de acciones que posee desde que comenzó a invertir en la compañía en 2016, cuando los títulos cotizaban en torno a los ocho euros. Actualmente, las acciones se sitúan alrededor de los 3,45 euros, lo que no ha alterado, por ahora, su posición como accionista de referencia a título individual.
La decisión de abandonar los órganos de gobierno responde, según El Confidencial, al impulso de nuevos proyectos empresariales que requieren una mayor dedicación directa. Varo es propietario de GAT, un holding desde el que canaliza inversiones en hostelería, ocio, turismo y promoción inmobiliaria, con una fuerte implantación en Andalucía. En la actualidad, se encuentra inmerso en el desarrollo de la segunda fase de Salduna Beach, un beach club ubicado entre Marbella y Estepona.
Además, gestiona un hotel en Sevilla, Lobby Room, así como varios activos emblemáticos en la capital andaluza, entre ellos la terraza-jardín Ático, en el barrio de Triana, y el restaurante Río Grande, situado junto al río Guadalquivir.
Además, en los últimos años, GAT ha reforzado su músculo inversor con la entrada de José María Pacheco, propietario de Konecta, el mayor grupo de call centers de España. Tras la venta de Konecta a fondos internacionales, Pacheco se incorporó al holding de Varo para desarrollar conjuntamente proyectos inmobiliarios y de ocio. Entre ellos destaca Residencial Zahara Luxury Paradise, una promoción de 165 viviendas de lujo en Zahara de los Atunes, Cádiz, con una inversión prevista de unos 85 millones de euros.
Además de todo ello, Varo es un accionista relevante de Cabify y consejero de Acciona Energía, cargo que mantendrá tras haber renovado recientemente la confianza de la familia Entrecanales, principal accionista de la compañía.