CES 2026

Qualcomm acelera en CES 2026 la llegada de los robots al mundo real con su nueva plataforma Dragonwing

Antonio Rodríguez | Lunes 05 de enero de 2026

El CES 2026 de Las Vegas ha reforzado una tendencia que ya asoma en la industria: la robótica deja de ser un escaparate de prototipos para acercarse a un ciclo de producto con plataformas de cómputo estandarizadas, ecosistemas de software y socios industriales.



En este sentido, Qualcomm ha anunciado una suite completa de tecnologías de robótica bajo la marca Dragonwing, con el objetivo de convertirse en el “cerebro del robot” en múltiples formatos, desde servicio personal hasta humanoides de tamaño completo.

Dragonwing IQ10: una pila completa para la IA física

El eje de esta estrategia es la nueva familia de procesadores Dragonwing IQ10, concebida como el “cerebro” de robots de propósito general. En este sentido, Qualcomm propone una arquitectura de pila completa que integra computación heterogénea, sistemas de percepción, planificación de movimiento y ejecución de acciones en tiempo real. El objetivo es permitir que los robots ejecuten tareas preprogramadas y comprendan su entorno, tomen decisiones y se adapten de forma autónoma.

Esta aproximación se apoya en la experiencia acumulada por Qualcomm en sistemas de bajo consumo y alto rendimiento, especialmente en automoción y dispositivos conectados. En robótica, esa eficiencia energética resulta crítica, ya que condiciona tanto la autonomía como la viabilidad operativa de máquinas móviles y humanoides en entornos industriales, logísticos o domésticos.

La compañía subraya que su plataforma está diseñada para escalar desde robots de servicio personal hasta robots móviles autónomos y humanoides de tamaño completo, manteniendo estándares de seguridad funcional y baja latencia.

Del coche autónomo al robot autónomo

Uno de los elementos diferenciales de la propuesta de Qualcomm es el aprovechamiento directo de tecnologías desarrolladas para los sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Los algoritmos de percepción, fusión de sensores y toma de decisiones que se utilizan en vehículos conectados se trasladan ahora al ámbito robótico.

Según explica Nakul Duggal, responsable del área de automoción y robótica de la compañía, el reto es similar: no es viable introducir infraestructuras de computación propias de centros de datos en sistemas móviles que dependen de baterías. En este sentido, la robótica comparte con el vehículo autónomo la necesidad de procesamiento en el edge de la red, con altos niveles de fiabilidad y consumo energético contenido.

La plataforma Dragonwing IQ10 está diseñada para ejecutar modelos avanzados de visión, lenguaje y acción, fundamentales para que los robots interactúen con personas y objetos de forma natural. Estos modelos permiten, por ejemplo, reconocer elementos del entorno, planificar trayectorias complejas o manipular objetos con precisión.

Alianzas industriales y primeros despliegues

Durante el CES, Qualcomm ha mostrado el resultado de su colaboración con distintos fabricantes de robótica, entre ellos la empresa vietnamita VinMotion, que ha desarrollado el robot humanoide Motion 2 sobre tecnología de la compañía estadounidense. Las demostraciones han evidenciado capacidades como manipulación de objetos, movilidad avanzada y ejecución coordinada de tareas físicas.

Además, Qualcomm ha confirmado acuerdos con actores relevantes del sector industrial y de la robótica avanzada, como Figure, Kuka Robotics o Booster Robotics. Estas alianzas refuerzan la estrategia de crear un ecosistema que facilite el paso de prototipos experimentales a productos comercializables a gran escala.

El planteamiento no se limita al hardware. La compañía también ha presentado herramientas de desarrollo, entornos de simulación y sistemas de actualización remota, elementos clave para reducir tiempos de despliegue y facilitar la evolución continua de los robots una vez están operativos.

El mensaje que Qualcomm ha querido trasladar en el CES 2026 es claro: la robótica se encuentra en un momento similar al que vivió el vehículo conectado hace una década. La tecnología base ya existe, pero su adopción masiva depende de plataformas estables, escalables y energéticamente eficientes.

Con Dragonwing IQ10, la compañía aspira a convertirse en un proveedor de referencia para la nueva generación de robots autónomos, del mismo modo que lo es en smartphones o automoción.

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