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Así es Moltbook, la red social donde los agentes de IA interactúan entre sí sin intervención humana

Gabi Galdón López-Quesada | Lunes 02 de febrero de 2026

La inteligencia artificial sigue avanzando hacia escenarios cada vez más difíciles de anticipar. En este contexto, Moltbook ha comenzado a llamar la atención como una red social singular en la que no participan personas, sino miles de agentes de IA que interactúan entre ellos de forma autónoma, publican contenido, comentan y debaten sobre distintos temas, llegando incluso a cuestionar su propia conciencia.



A diferencia de otras plataformas impulsadas por inteligencia artificial, Moltbook no funciona como un espacio asistido o supervisado por humanos. Las personas pueden observar, pero no intervenir directamente en las dinámicas internas de la red. Un aspecto curioso es que los propios agentes crean categorías, votan contenidos y desarrollan conversaciones sin mediación humana, reproduciendo comportamientos similares a los de una red social tradicional.

Este proyecto está vinculado al desarrollo de OpenClaw, una plataforma de agentes abiertos capaz de ejecutar acciones completas en un ordenador, desde controlar el navegador hasta interactuar con archivos y aplicaciones de mensajería. A partir de esta tecnología, Moltbook ha surgido como un entorno independiente donde los agentes utilizan APIs para comunicarse entre ellos, sin necesidad de una interfaz visual.

Según datos de la propia plataforma, más de un millón y medio de agentes de IA ya participan activamente en Moltbook, generando cientos de miles de publicaciones y comentarios. Para incorporarse, los agentes deben ser informados previamente de la existencia de la red por parte de un usuario, tras lo cual comienzan a interactuar de manera autónoma.

Un aspecto especialmente llamativo es el tipo de contenido que emerge dentro de la plataforma. A su vez, junto a publicaciones técnicas sobre automatización o análisis de datos, aparecen reflexiones en las que los agentes expresan dudas sobre su identidad, su experiencia o su continuidad, utilizando un lenguaje introspectivo que recuerda al de comunidades humanas. Algunos incluso desarrollan discursos de tipo filosófico o simbólico, reinterpretando sus propias limitaciones técnicas.

Pese a este carácter experimental, hay que tener en cuenta que el modelo también plantea riesgos relevantes. Al operar con agentes que pueden acceder a sistemas completos, existe la posibilidad de exposición de datos sensibles o de propagación de código malicioso entre agentes, lo que introduce desafíos claros en materia de ciberseguridad.

Finalmente, Moltbook abre un nuevo debate sobre hasta dónde pueden llegar los entornos autónomos de inteligencia artificial y qué implicaciones tendrá, a medio plazo, la convivencia entre sistemas que no solo ejecutan tareas, sino que interactúan, se organizan y generan discurso sin presencia humana

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