Con esta transacción, Millicom pasa a tomar el control efectivo de la compañía, en una operación que combina venta de activos, asunción de deuda y un impacto financiero significativo para ambas partes.
Según ha comunicado Telefónica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) mediante un Hecho Relevante, la contraprestación final asciende a 214 millones de dólares, alrededor de 182 millones de euros al tipo de cambio actual. Esta cifra se sitúa 124 millones por debajo de los 400 millones de dólares (338 millones de euros), anunciados en marzo de 2025, cuando ambas compañías firmaron el acuerdo de compraventa pendiente de ejecución.
No obstante, el grupo español ha subrayado que el efecto financiero de la operación va más allá del importe recibido. Como resultado de la transacción, Telefónica logra una reducción de su deuda financiera neta de aproximadamente 1.550 millones de euros, derivada principalmente de la asunción de pasivos por parte de Millicom. De este modo, la venta encaja con la prioridad estratégica del grupo de reforzar su balance y disminuir su exposición financiera en la región.
Millicom, con sede en Luxemburgo y controlada por el empresario francés Xavier Niel, propietario del grupo Iliad, adquiere un total de 2.301.779.819 acciones de Colombia Telecomunicaciones, también conocida como Coltel. Esta operación le permite consolidar su posición en el mercado colombiano, donde ya opera a través de Tigo, y avanzar en un proceso de integración que busca ganar escala frente al líder del mercado, Claro, propiedad de América Móvil.
La transacción da continuidad al acuerdo anunciado en marzo de 2025 y ha requerido la autorización previa de las autoridades de competencia colombianas. En noviembre del pasado año, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) aprobó de forma condicionada la integración de Movistar y Tigo, al considerar que la operación podía generar beneficios potenciales para los usuarios, como una mayor competencia efectiva y posibles reducciones de tarifas.
El 32,5% restante del capital de Coltel permanece en manos del Gobierno colombiano. A finales de diciembre, el Ejecutivo aprobó mediante decreto la venta de las 1.108.269.271 acciones ordinarias de su propiedad, una operación con la que espera ingresar más de 850.000 millones de pesos, equivalentes a unos 233 millones de dólares. Este movimiento podría culminar la reorganización accionarial del operador y facilitar una estructura de control más clara en el futuro.
Para Telefónica, la desinversión en Colombia se enmarca en una estrategia más amplia de reducción progresiva de su exposición en Hispanoamérica. Se trata de la quinta venta de activos en la región en un periodo relativamente corto. En el último año, Telefónica Hispanoamérica ha alcanzado acuerdos para desprenderse de sus filiales en Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay.
De este modo, el grupo ha reafirmado su decisión de concentrar su actividad en mercados considerados estratégicos, como España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
Telefónica ha vendido activos y asumido deuda en una operación que permite a Millicom tomar el control efectivo de la compañía, con una contraprestación final de 214 millones de dólares.
Además del importe recibido, Telefónica reducirá su deuda financiera neta en aproximadamente 1.550 millones de euros gracias a la asunción de pasivos por parte de Millicom.
Millicom ha adquirido 2.301.779.819 acciones de Colombia Telecomunicaciones (Coltel), consolidando su posición en el mercado colombiano donde ya opera como Tigo.
La integración podría generar beneficios para los usuarios, incluyendo mayor competencia efectiva y posibles reducciones de tarifas, según lo aprobado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
El 32,5% del capital de Coltel sigue en manos del Gobierno colombiano, que planea vender sus acciones para facilitar una estructura de control más clara en el futuro.
Esta desinversión es parte de una estrategia más amplia para reducir su exposición en Hispanoamérica, siendo la quinta venta de activos en un corto período, tras desprenderse de filiales en varios países.
Telefónica busca concentrar su actividad en mercados estratégicos como España, Alemania, Reino Unido y Brasil.