Realme ha comenzado a ejecutar recortes de plantilla en India tras su reciente integración dentro de Oppo, un movimiento estratégico que convierte a la firma en una submarca y que busca optimizar costes operativos de cara a un 2026 que se anticipa complejo para los fabricantes chinos.
La integración de Realme en Oppo se anunció como una reorganización interna similar a la relación que mantiene OnePlus con la matriz, con el objetivo de simplificar operaciones, ganar eficiencia y reducir duplicidades en un mercado cada vez más exigente. Apenas semanas después, comienzan a aflorar las primeras consecuencias de esta reestructuración.
Según ha informado el medio local especializado 91Mobiles, Realme ha iniciado despidos en su equipo de ventas en India, uno de sus mercados clave. Las informaciones recabadas apuntan a que tanto ejecutivos comerciales como personal de gestión han recibido indicaciones para mantener su actividad únicamente durante uno o dos meses más, con una fecha límite situada a finales de abril.
Las fuentes citadas señalan que los recortes afectan a varias regiones del país, entre ellas Gujarat, Delhi, Haryana y Punjab, lo que sugiere un ajuste de alcance nacional en el país. A algunos empleados se le ha instado directamente a presentar su dimisión, con el 30 de abril como posible último día de trabajo dentro de la compañía.
Este movimiento no se limita únicamente a los niveles intermedios. También podría impactar en personal vinculado a tiendas físicas y estructuras de retail, lo que refleja una revisión profunda del modelo comercial de Realme en el país. India ha sido históricamente uno de los pilares del crecimiento de la marca, por lo que el ajuste resulta especialmente significativo.
La operación también debe leerse a la luz de la profunda reorganización acometida por BBK Electronics, el conglomerado chino que históricamente ha agrupado a marcas como Oppo, Vivo, Realme, OnePlus o iQOO. En un contexto marcado por el aumento de la presión regulatoria sobre las compañías tecnológicas chinas y por un entorno geopolítico cada vez más tenso, BBK optó en 2023 por reestructurar sus principales divisiones en entidades formalmente independientes.
El grupo separó sus dos grandes ejes operativos: por un lado, Oppo, bajo cuyo paraguas se integran ahora OnePlus y Realme; y por otro, Vivo, junto con iQOO
En concreto, el grupo separó sus dos grandes ejes operativos: por un lado, Oppo, bajo cuyo paraguas se integran ahora OnePlus y Realme; y por otro, Vivo, junto con iQOO. Esta reorganización buscó reforzar la independencia operativa de cada división, clarificar la atribución de ingresos y reducir posibles riesgos regulatorios asociados a estructuras corporativas excesivamente concentradas.
Como parte de este proceso, en abril de 2023 se dio de baja a BBK Electronics como entidad registrada, un movimiento que simbolizó el paso de un modelo de holding tradicional a una estructura más descentralizada. Desde entonces, las distintas marcas operan con mayor autonomía formal, aunque mantienen vínculos industriales, tecnológicos y estratégicos, así como al mismo grupo de inversores.