La decisión, anunciada por Warner Bros. Discovery durante su conferencia de resultados, supone un paso clave en la evolución del modelo de suscripción del servicio, que cerró 2025 con cerca de 132 millones de abonados.
La política de uso de HBO Max establece que las cuentas están destinadas al titular y a las personas que conviven en el mismo hogar. En consecuencia, no contempla el acceso compartido con usuarios externos. Para ofrecer una alternativa regulada, la compañía lanzó en abril del pasado año en Estados Unidos el denominado Complemento de miembro adicional, que permite añadir perfiles externos por 7,99 dólares al mes.
Según ha explicado el responsable de streaming de Warner Bros. Discovery, JB Perrette, la expansión de las medidas contra el intercambio de contraseñas “comenzará en 2026”. Asimismo, ha precisado que la plataforma se encuentra “en la segunda fase de la implementación del sistema para impedir el intercambio de contraseñas”.
La extensión global responde, en parte, al crecimiento geográfico del servicio. HBO Max ha ampliado su presencia en Europa y América Latina, con lanzamientos recientes en Alemania e Italia y con la llegada prevista a Reino Unido e Irlanda a partir de marzo. Este despliegue internacional ha impulsado las suscripciones y, al mismo tiempo, ha incrementado el uso compartido de cuentas, lo que acelera la adopción de mecanismos de control.
La compañía considera que la regulación del intercambio de contraseñas contribuirá a reforzar la monetización del catálogo y a consolidar un crecimiento sostenible de la base de clientes. En este sentido, la adopción del Complemento de miembro adicional se perfila como una vía para convertir accesos informales en suscripciones de pago.
HBO Max cerró 2025 con cerca de 132 millones de suscriptores. Además, la empresa prevé superar los 140 millones al término del primer trimestre de 2026 y alcanzar más de 150 millones antes de finalizar el año. De este modo, la estrategia contra las cuentas compartidas se integra en un plan más amplio de expansión internacional y optimización de ingresos recurrentes.
El movimiento se enmarca en un contexto competitivo donde plataformas como Netflix o Disney+ ya aplican sistemas similares para limitar el uso de cuentas fuera del hogar principal.