El nuevo Digital Trade Agreement (DTA), que están negociando el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maroš Šefčovič, y el ministro canadiense de Comercio Internacional, Maninder Sidhu, pretende actualizar la relación comercial entre ambas economías tras casi una década de aplicación del acuerdo comercial CETA. Además, busca facilitar el comercio digital transfronterizo, reforzar la protección de los consumidores y ofrecer mayor seguridad jurídica a empresas que operan en el entorno digital.
“Más del 40% de los 51.000 millones de euros del comercio de servicios entre ambas economías ya se presta de forma digital”
Actualmente “más del 40% de los 51.000 millones de euros del comercio de servicios entre ambas economías ya se presta de forma digital”, explica Šefčovič. “Al iniciar negociaciones para un acuerdo de comercio digital, estamos preparados para llevar la asociación entre la UE y Canadá al siguiente nivel” asegura el comisario.
El acuerdo en negociación pretende establecer normas claras y previsibles para empresas y consumidores que participan en el comercio digital. En este sentido, la Comisión Europea y Canadá aspiran a consolidar un marco regulatorio que combine apertura comercial con garantías en materia de protección de datos y seguridad digital.
Asimismo, el DTA permitirá reforzar el comercio electrónico mediante medidas que promuevan las transacciones sin papel. Entre ellas se incluyen el reconocimiento legal de firmas electrónicas, contratos digitales e intercambios electrónicos de facturas. Estas medidas buscan simplificar las operaciones digitales y reducir los costes administrativos para las empresas.
Además, el acuerdo pretende prohibir los aranceles sobre transmisiones electrónicas, una cuestión clave para el desarrollo del comercio digital global. Este principio facilita la circulación de servicios digitales y reduce barreras regulatorias en los intercambios internacionales.
Uno de los ejes principales de las negociaciones se centra en la creación de un entorno digital seguro para usuarios y empresas. El acuerdo incluirá estándares vinculantes de protección de datos personales y privacidad, con el objetivo de aumentar la confianza de los consumidores en las transacciones digitales. Asimismo, las reglas contemplarán medidas contra los mensajes comerciales no solicitados y otras prácticas consideradas abusivas en el entorno online.
Más del 60% del PIB mundial está vinculado a transacciones digitales
Este enfoque responde al crecimiento acelerado de las actividades económicas basadas en datos. Actualmente, más del 60% del PIB mundial está vinculado a transacciones digitales, lo que refleja la importancia creciente de las plataformas tecnológicas, los servicios digitales y los flujos internacionales de información.
El acuerdo también abordará cuestiones clave para las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, como el tratamiento de los flujos transfronterizos de datos. En este contexto, el DTA pretende evitar requisitos injustificados de localización de datos que obliguen a las empresas a almacenar información en territorios específicos. Además, las negociaciones incluirán disposiciones para impedir la transferencia forzosa del código fuente de software, una práctica que algunos países utilizan como requisito para permitir el acceso a sus mercados digitales.
Estas medidas buscan fomentar un comercio digital más abierto y competitivo, al tiempo que protegen la innovación tecnológica y la propiedad intelectual de las empresas.