El Consejo de Administración de la teleco ha aprobado la notificación formal de terminación del contrato, que permanecerá vigente hasta su vencimiento en agosto de 2030, en un movimiento que reconfigura su estrategia de infraestructuras y relaciones mayoristas.
La decisión se produce en un contexto de presión sobre los costes operativos del sector y tras un movimiento similar por parte de Fastweb + Vodafone, que también comunicaron recientemente la rescisión de su acuerdo con INWIT, creando incertidumbre sobre el futuro modelo de uso de torres en el mercado italiano.
El contrato entre TIM e INWIT, conocido como Master Service Agreement (MSA), regula el uso de infraestructuras pasivas esenciales para el despliegue de redes móviles. TIM ha comunicado que ejercerá la cláusula de cambio de control activada en 2022, lo que permite formalizar la terminación del acuerdo en su fecha de expiración contractual.
Asimismo, la compañía ha señalado que, si se confirma que el cambio de control se produjo en diciembre de 2020, ya sea mediante resolución judicial o acuerdo entre las partes, la finalización podría adelantarse a marzo de 2028, fecha original del contrato antes de su extensión. En este sentido, el movimiento introduce un margen de interpretación jurídica que podría alterar el calendario efectivo de salida del acuerdo, en función de cómo se resuelva la aplicación de dicha cláusula.
TIM justifica esta decisión dentro de su estrategia de optimización de costes en infraestructuras. Con ello, la teleco busca reducir su base de gastos en el uso de torres y ganar flexibilidad en la gestión de su red, en línea con las tendencias del sector.
En este sentido, las telecos europeas han intensificado en los últimos años sus esfuerzos para racionalizar el uso de infraestructuras pasivas y redirigir inversiones hacia despliegues de 5G y nuevas capacidades de red. En este contexto, la revisión de contratos a largo plazo con operadores de torres se ha convertido en una palanca clave para mejorar la eficiencia financiera.
El actual acuerdo con INWIT representa un volumen relevante, estimado en torno a 2.000 millones de euros entre 2026 y 2030, lo que subraya el impacto económico de la decisión y su relevancia dentro de la estructura de costes de TIM.
TIM ha anunciado que iniciará negociaciones con INWIT para definir un plan de migración plurianual
Tras la notificación de terminación, TIM ha anunciado que iniciará negociaciones con INWIT para definir un plan de migración plurianual. El objetivo es garantizar la continuidad operativa de los servicios más allá de la expiración del contrato, cumpliendo con las obligaciones contractuales vigentes. Asimismo, la compañía se ha mostrado abierta a revisar las condiciones económicas y de servicio del acuerdo durante este proceso. Esta vía de negociación podría derivar en un nuevo marco contractual o en una redefinición del modelo de colaboración entre ambas empresas.
La necesidad de asegurar la continuidad del servicio resulta crítica, dado que las infraestructuras gestionadas por INWIT soportan una parte significativa de la red móvil de TIM.
La decisión también ha generado tensiones en el ámbito accionarial. Ardian, fondo de inversión que posee aproximadamente un 32% de INWIT, ha advertido a TIM de que una salida anticipada del contrato podría vulnerar las condiciones que sustentaron su inversión en la compañía de torres. Este elemento añade complejidad al proceso, al introducir posibles implicaciones legales y financieras en caso de que la terminación se produzca antes de lo previsto contractualmente.