A Miele se le conoce sobre todo por sus lavadoras. Por cierto, este año ha presentado el primer tambor de lavado que prescinde de los batidores, esas barras (generalmente tres paletas o batientes o rociadoras...) por las que se dispensa el agua y sirven para batir la ropa y acelerar el proceso de lavado. Concreto más: se le conoce por sus lavadoras y por la disposición del tambor en forma de panal de abeja. De hecho, ha sustituido los batidores por unas celdas de panal de abeja sobredimensionadas que dicen que cuidan mejor de la ropa sin perder eficacia de lavado.
Por presentar, han lanzado para este año un sistema de menaje de cocina (en Casa Decor mostraron una cazuela y una sartén) que controla la temperatura y el tiempo de cocinado desde el propio recipiente. La cazuela, evidentemente, se conecta con la placa de inducción y sirve de sensor de control.
Para este año (y algunos de los sucesivos) han renovado el catálogo de cocina por dentro y por fuera y han realizado una fuerte apuesta tecnológica, al estilo de lo que hace muuuucho tiempo hizo Europa y ahora está haciendo Asia. Por cierto, Miele fabrica, excepto lo que tiene que ver con aspiradores, en Europa.
Y aquí volvemos al comienzo: ¿qué tiene que ver Mercadona con todo esto? Resulta que Juan Roig, el presidente de la gran cadena de distribución, hace ahora un año auguraba el final de la cocina en el hogar. De hecho, iba más allá, al afirmar que en 25 años ya no habrá cocinas en las casas. Y eso que todavía estamos bajo el influjo de la pandemia que nos encerró en casa y convirtió a la mitad de los españoles en cocineros, blogueros de gastronomía, críticos culinarios… Quien más quien menos, todos hemos hecho algún pan en esos meses con mayor o menor fortuna (a mí me salieron bien).
Desde el sector gastro llegó una contestación unánime. Y es que, a pesar de que Mercadona, que distribuye casi el 20% de la comida que se consume en España, en el 60% de los hogares de nuestro país se cocina a diario, además de considerar la comida en casa como un acto social muy arraigado. En ese contexto es donde parece que Miele está posicionada en un lugar diametralmente opuesto al señor Roig.
Los equipos que ha presentado Miele en Casa Decor 2026 son la placa de inducción KM 8000 combinada con el extractor Downdraft Levantar Ambient. La primera es flexible tanto en las áreas de calor (la zona de calor “sigue” a la pieza de menaje por la superficie) como en los ajustes de temperatura. Por ejemplo, al retirar una cazuela de la zona en la que está a alta temperatura, va reduciendo el calor de la placa en función de que se aleje más de ese foco. El extractor se regula en altura desde cero hasta crear una pequeña pared de unos 30 centímetros.
Además, esta placa se puede comunicar con el menaje de cocina M Sense y se puede controlar el cocinado desde la cazuela o sartén. Es lo que mostraron en el Espacio Edelmann Kitchen, por Manuel Espejo, junto con un conjunto muy bien integrado de máquina de café, con horno, cava de vino, calientaplatos… de la gama ArtLine.