Opinión

De Steve Jobs a John Ternus: Tim Cook y el reto de "bailar con la más guapa" en Apple

Tim Cook y John Ternus
Javier López Tazón | Martes 21 de abril de 2026
A Tim Cook le tocó un premio gordo, pero difícil de gestionar. Debía conducir una compañía como Apple tras la salida y posterior muerte de Steve Jobs. Ni más ni menos. ¿Cómo se reemplaza a un genio? Porque Steve Jobs fue un visionario que llevó su visión al éxito. O sea, un genio. Al menos del marketing. La papeleta, aunque fuera un premio gordo, tenía su cara B: el peso de la herencia de un personaje como Steve Jobs, además de la lupa de los inversores y de los usuarios.

Tampoco es que Cook pasara por allí y decidieran ofrecerle el puesto. De hecho, llevaba trabajando en Apple desde 1998, primero como vicepresidente de operaciones globales y más tarde asumió también la vicepresidencia de ventas globales. Sólo cuando se graduó en Harvard ascendió a gerente general de la compañía de la manzana mordida. E, incluso, antes había trabajado en puestos de responsabilidad en IBM y Compaq -compañía informática que llegó a ser líder en fabricación de ordenadores y se fusionó en 2002 con HP-. Pero, claro, se trataba de suceder al inventor del Mac, del iPod, del iPhone, del iPad…

El modismo español dice “bailar con la más fea” para referirse a una tarea ingrata, pero ¿te imaginas qué responsabilidad es bailar con la más guapa? Es un poco lo que le tocó a Tim Cook. Y la verdad es que ejecutó el baile de fábula. Al menos en lo que se refiere a organización de la empresa, crecimiento y expansión de mercados y beneficios… Y además ha sido un baile largo, desde 2011 hasta 2026.

El fin de la era del 'Wow'

No ha sido un visionario al estilo de Jobs y ha dejado pasar algunas olas, como la inteligencia artificial (todavía no está dicha la última palabra, pero…) o las pantallas plegables, y ha sufrido alguna decepción clamorosa, como el coche autónomo o incluso las Apple Vision, pero sí ha logrado convulsionar el mundo de la informática al apostar por la arquitectura ARM para sus ordenadores (tampoco está mal recordar que Apple es una de las tres compañías que fundaron ARM en 1990).

A Tim Cook, que antes de convertirse en consejero delegado ya había reemplazado a Steve Jobs en el cargo durante su convalecencia de una operación para tratar el cáncer de páncreas que terminaría con él, fue designado como sucesor por Jobs. Y ahora es él quien designa a John Ternus para sustituirle. Con la desaparición de Jobs (y un poco con la de Jony Ive), Apple perdió el efecto Wow, aunque se mantuvieron las maneras de marketing como si lo tuviera. A John Ternus le toca ahora bailar con la más guapa, intentar que los pasos y piruetas salgan bien y ¿recuperar ese efecto Wow? Lo veo difícil, o igual es que los años nos van haciendo más escépticos, menos proclives a compartir la emoción de los equipos de marketing y, en fin, un poco más Boyeros, de Carlos Boyero.

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