21/04/2026@20:00:00
A Tim Cook le tocó un premio gordo, pero difícil de gestionar. Debía conducir una compañía como Apple tras la salida y posterior muerte de Steve Jobs. Ni más ni menos. ¿Cómo se reemplaza a un genio? Porque Steve Jobs fue un visionario que llevó su visión al éxito. O sea, un genio. Al menos del marketing. La papeleta, aunque fuera un premio gordo, tenía su cara B: el peso de la herencia de un personaje como Steve Jobs, además de la lupa de los inversores y de los usuarios.