La ciudad de Wuxi se convierte así en el escenario elegido para validar esta tecnología, tras la obtención de la licencia oficial que permite operar este tipo de sistemas en vías abiertas.
El Nivel 3 de automatización introduce un cambio significativo respecto a los sistemas actuales de asistencia. En este caso, el vehículo asume la responsabilidad de la conducción en determinadas condiciones, lo que permite al conductor retirar las manos del volante y desviar la atención de la carretera, algo que no resulta posible en niveles inferiores.
Esta capacidad se limita a escenarios concretos, como la conducción en autopista, siempre que la velocidad no supere los 120 kilómetros por hora y exista una visibilidad mínima de 300 metros. En estas circunstancias, el sistema controla de forma autónoma funciones clave como la aceleración, el frenado, la dirección y los cambios de carril. De este modo, la tecnología incrementa el confort del usuario y abre la puerta a una nueva relación entre conductor y vehículo, en la que la automatización adquiere un papel central.
Las pruebas iniciadas en Wuxi se apoyan en una solución avanzada de sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), desarrollada por Bosch y validada previamente en modelos como el Exeed ES del Grupo Chery. Este enfoque permite trasladar capacidades ya probadas a un entorno de tráfico real, donde se evalúa el comportamiento del sistema en situaciones complejas.
Asimismo, el vehículo de pruebas demuestra la capacidad de ejecutar maniobras completas sin intervención humana, lo que representa un avance hacia la integración de funciones autónomas en vehículos de producción. En este sentido, Bosch responde a la creciente demanda de los fabricantes chinos, que impulsan el desarrollo de soluciones de automatización en paralelo a la evolución del marco regulatorio.
El desarrollo del Nivel 3 se apoya en avances significativos en inteligencia artificial, que permiten superar los enfoques tradicionales basados en reglas predefinidas. Bosch integra la IA en todos los módulos de software, lo que facilita una toma de decisiones más precisa y adaptativa en tiempo real.
Además, la compañía complementa esta capacidad con una arquitectura de seguridad redundante, diseñada para garantizar la fiabilidad del sistema en todo momento. Según Markus Heyn, miembro del consejo de administración de Bosch y presidente de Bosch Mobility, “gracias a nuestro conocimiento integral del vehículo y a nuestra experiencia en todos sus dominios, somos el socio ideal para que los fabricantes escalen soluciones de Nivel 3”.
El mercado chino concentra más de un tercio de la producción mundial de vehículos, con 34,5 millones de unidades fabricadas en 2025
El inicio de estas pruebas en China responde al peso estratégico del país en la industria de la automoción. El mercado chino concentra más de un tercio de la producción mundial de vehículos, con 34,5 millones de unidades fabricadas en 2025, lo que lo convierte en un entorno clave para la innovación tecnológica.
Stefan Hartung, presidente del consejo de administración de Bosch, ha subrayado que “en un entorno cada vez más definido por el software y la inteligencia artificial, Bosch es un socio tecnológico muy demandado por su capacidad para desarrollar y ofrecer soluciones de alto nivel con gran rapidez”.
Asimismo, la empresa ya ha firmado acuerdos con varios fabricantes para la producción en serie de sus tecnologías, prevista para mediados de 2026, y su aplicación en plataformas de robotaxis a partir de 2027.