X vuelve a poner el foco en la publicidad con el lanzamiento de una nueva plataforma reconstruida desde cero y basada en inteligencia artificial. La compañía, dirigida por Elon Musk, busca así reforzar uno de sus negocios clave tras varios años marcados por la caída de ingresos y la incertidumbre en el mercado publicitario.
Este movimiento llega en un contexto de recuperación progresiva. Según estimaciones de eMarketer, la plataforma alcanzó unos ingresos publicitarios de 2.260 millones de dólares en 2025, con previsión de subir hasta los 2.460 millones en 2026. Aun así, la cifra sigue lejos de los niveles de 2021, cuando Twitter —antes del cambio de marca— duplicaba ese volumen. La tendencia, eso sí, vuelve a ser positiva.
Con esta base, X ha iniciado un despliegue gradual de su nueva infraestructura publicitaria. La compañía asegura que ha rediseñado por completo sus sistemas de segmentación y distribución de anuncios, incorporando modelos de IA que permiten mejorar tanto la relevancia como el rendimiento de las campañas. En la práctica, esto se traduce en herramientas más precisas para los anunciantes, que podrán ajustar mejor sus audiencias y optimizar resultados en tiempo real.
Además, la inteligencia artificial no solo interviene en la segmentación. También se utiliza para automatizar partes del proceso creativo y de gestión, algo que ya se ha convertido en tendencia en todo el sector. De hecho, la industria publicitaria digital vive un momento de crecimiento impulsado precisamente por este tipo de tecnologías, que facilitan desde la creación de anuncios hasta su medición.
Por su parte, Monique Pintarelli, responsable global de publicidad en xAI, ha defendido la magnitud del cambio al asegurar que “muy pocas compañías se atreverían a reconstruir por completo su plataforma publicitaria en tan poco tiempo”. En este sentido, ha explicado que el objetivo es crear una base más flexible que permita integrar nuevas funciones de forma continua y acelerar la evolución del producto.
Esta estrategia también encaja con la integración de X y xAI, formalizada el pasado año. La compañía busca aprovechar el desarrollo en inteligencia artificial no solo como línea de negocio independiente, sino como motor para reforzar otras áreas clave como la publicidad.
En paralelo, el contexto juega a su favor. Empresas como Google o Meta están viendo cómo la IA impulsa sus ingresos publicitarios al automatizar procesos y mejorar la eficiencia de las campañas. Este cambio, además, está abriendo la puerta a que pequeñas empresas accedan a herramientas que antes estaban reservadas a grandes anunciantes.
Con esta nueva plataforma, X intenta posicionarse de nuevo en ese escenario. El reto ahora no es solo recuperar ingresos, sino demostrar que puede competir en un mercado donde la inteligencia artificial ya no es un valor añadido, sino el estándar.