El proyecto, desarrollado junto a Sony y con equipo de Ericsson, combina conectividad 5G mmWave con producción televisiva remota en tiempo real. La prueba supone además uno de los primeros despliegues en España preparados para compatibilizar retransmisiones audiovisuales 4K de muy baja latencia con el tráfico simultáneo de miles de asistentes conectados desde smartphones durante conciertos o eventos deportivos.
La principal novedad técnica del despliegue recae sobre una configuración denominada Heavy Uplink, diseñada específicamente para optimizar la capacidad de subida de datos en redes móviles. Frente al modelo habitual de consumo móvil, donde la descarga concentra la mayor parte del tráfico, esta configuración prioriza el envío masivo de información desde dispositivos hacia la red. El objetivo consiste en facilitar aplicaciones profesionales como retransmisiones en directo, cámaras inalámbricas, producción remota o envío simultáneo de múltiples señales audiovisuales.
Durante las pruebas realizadas en el Movistar Arena, Telefónica ha logrado superar los 1,8 Gbps de subida sobre su red 5G comercial, la velocidad más alta alcanzada hasta ahora en España en este tipo de despliegues.
La teleco explica que este rendimiento es posible gracias a los 1.000 MHz de espectro que posee en la banda de 26GHz, un ancho de banda muy superior al disponible actualmente en 5G convencional desplegado sobre la banda de 3,5 GHz.
Además de la capacidad, la banda milimétrica permite reducir latencias y gestionar grandes volúmenes de tráfico simultáneo en espacios muy concretos, un aspecto especialmente relevante en estadios, pabellones o grandes recintos de eventos.
Por otro lado, la colaboración con Sony ha permitido validar un sistema completo de retransmisión audiovisual profesional utilizando únicamente conectividad 5G. Para ello, la compañía ha empleado cámaras Sony HXC-FZ90 junto a sistemas de codificación HEVC de baja latencia y equipos de transmisión portátiles conectados directamente a la red móvil desplegada por Telefónica. Las señales 4K estaban codificadas a velocidades de hasta 100 Mbps y enviadas en tiempo real mediante infraestructura 5G mmWave.
Posteriormente, el contenido se ha decodificado mediante sistemas profesionales de producción remota, simulando escenarios reales de retransmisión deportiva o producción televisiva en directo.
Según Sony, uno de los principales problemas históricos de la 5G aplicada a producción audiovisual recaía precisamente sobre las limitaciones de capacidad de subida y estabilidad de red. La banda milimétrica y la arquitectura desplegada en el Movistar Arena permiten ahora abordar escenarios que anteriormente requerían fibra dedicada o enlaces de radio profesionales.
Esta tecnología “permite habilitar casos de uso que implican gestionar grandes volúmenes de datos en tiempo real”
Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Productos y Servicios de Telefónica España, ha señalado que “esta instalación en la banda 5G de 26 GHz en el Movistar Arena muestra nuestro compromiso con las redes de última generación”. Asimismo, la directiva ha destacado que esta tecnología “permite habilitar casos de uso que implican gestionar grandes volúmenes de datos en tiempo real”, tanto para aplicaciones profesionales como para mejorar la experiencia conectada de los asistentes a grandes eventos.
Por parte de Sony, Rob Thorne, responsable de la categoría Networked Live de Sony Professional Europe, ha asegurado que “5G ya es capaz de satisfacer las exigencias de alta calidad y baja latencia que requiere la producción en directo”.
La teleco ya había realizado pruebas similares en estadios como el Riyadh Air Metropolitano (Atlético de Madrid) o el Abanca-Riazor (Deportivo de La Coruña), además de experimentar con retransmisiones conectadas mediante drones y cámaras inalámbricas durante el Acciona Open de España de Golf. Sin embargo, este nuevo piloto introduce un salto relevante gracias al uso intensivo de la banda de 26 GHz, considerada clave para futuras aplicaciones 5G de muy alta capacidad.