Noticias Tecnología

Meta estudia vender capacidad de IA y entrar en el negocio cloud

Alfonso de Castañeda | Jueves 28 de mayo de 2026
Meta ha reconocido públicamente que podría entrar en el mercado de la computación en la nube si el fuerte despliegue de infraestructura para IA termina generando exceso de capacidad en sus centros de datos.

La posibilidad sitúa a Meta en una posición potencialmente competitiva frente a gigantes consolidados como Amazon Web Services (AWS) o Microsoft Azure, en un momento donde la demanda de recursos computacionales para modelos de inteligencia artificial continúa disparándose.

Durante la junta anual de accionistas celebrada este miércoles, Mark Zuckerberg ha confirmado que la posibilidad “está definitivamente sobre la mesa” al ser preguntado sobre un hipotético desembarco de Meta en el mercado cloud. El directivo explica que la compañía recibe constantemente peticiones externas relacionadas con capacidad computacional. “Casi cada semana hay compañías que se acercan para pedirnos servicios API o preguntarnos si tenemos capacidad de cómputo que puedan comprarnos”, señala Zuckerberg.

Actualmente, Meta es el único de los grandes hyperscalers estadounidenses que no cuenta con un negocio propio de infraestructura cloud comercial. Amazon, Microsoft y Google han convertido sus plataformas de nube en pilares estratégicos tanto para servicios empresariales como para inteligencia artificial, mientras Meta ha concentrado históricamente su infraestructura en alimentar Facebook, Instagram, WhatsApp y sus propios modelos de IA.

La factura multimillonaria de la inteligencia artificial

Meta elevó recientemente sus previsiones de gasto de capital vinculado a inteligencia artificial para 2026 hasta una horquilla situada entre 125.000 y 145.000 millones de dólares, frente a la estimación previa de entre 115.000 y 135.000 millones. Este incremento refleja la intensidad de la actual carrera por construir infraestructura de IA a gran escala, especialmente centros de datos capaces de alimentar modelos generativos y sistemas avanzados de inferencia.

“No lo hemos hecho todavía porque creemos que necesitaremos esa capacidad, pero si llegamos a un punto en el que sintamos que hemos sobredimensionado la infraestructura, entonces esa es una opción"

No obstante, Wall Street mantiene ciertas dudas sobre el impacto financiero de este ritmo de inversión. De hecho, las acciones de Meta llegaron a caer un 7% tras la publicación de sus últimos resultados trimestrales pese a superar las previsiones del mercado, precisamente por la preocupación asociada al coste de esta expansión tecnológica.

En este contexto, Zuckerberg ha dejado entrever que la posibilidad de comercializar capacidad excedente sirve también como mecanismo de respaldo financiero para justificar estas inversiones. “No lo hemos hecho todavía porque creemos que necesitaremos esa capacidad, pero si llegamos a un punto en el que sintamos que hemos sobredimensionado la infraestructura, entonces esa es una opción”, afirma.

Meta AI y los primeros modelos de suscripción

Más allá de la infraestructura, Meta también comienza a definir cómo monetizar sus futuros servicios basados en inteligencia artificial. Zuckerberg ha defendido durante la junta que los asistentes personales impulsados por IA tendrán un papel cada vez más relevante y ha anticipado modelos premium asociados a un mayor consumo computacional.

“Las personas serán más importantes en el futuro, no menos, y conforme quieran obtener más capacidades de estos agentes existirá una oportunidad para cobrar por versiones premium o de alta capacidad computacional”, explica el ejecutivo.

La compañía ya ofrece determinadas funciones de IA dentro de WhatsApp, aunque actualmente son gratuitas. Sin embargo, Meta ha confirmado también el inicio de pruebas con suscripciones de pago para su aplicación y web Meta AI, el primer paso claro hacia una estrategia comercial específica para inteligencia artificial.

Los nuevos planes tendrán precios de 7,99 y 19,99 dólares mensuales según las funcionalidades disponibles y comenzarán a probarse inicialmente en Singapur, Guatemala y Bolivia.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas